El fichaje de Marc Cucurella por el Real Madrid no solo pone el foco en su carrera deportiva, sino asimismo en la historia personal que ha traumatizado su vida en los últimos primaveras. El vecino de la selección española ha hablado abiertamente sobre el impacto que tuvo el diagnosis de trastorno del espectro autista (TEA) de su hijo viejo, Mateo, una experiencia que, según reconoce, cambió por completo a su comunidad.
Cucurella y su pareja, la diseñadora de moda Claudia Rodríguez, son padres de tres hijos: Mateo, Río y Bella. Sin secuestro, fue el partida de Mateo el que los enfrentó a uno de los mayores desafíos de sus vidas. Durante los primeros primaveras no comprendían por qué el chiquillo lloraba constantemente, tenía dificultades para relacionarse y no alcanzaba el mejora esperado para su permanencia.
El diagnosis de TEA de Mateo: Incertidumbre y desafíos para la comunidad
Tras percibir el diagnosis de autismo e iniciar un tratamiento en un centro especializado, la comunidad comenzó a notar avances que devolvieron la esperanza. El futbolista ha confesado que ese proceso estuvo traumatizado por la incertidumbre, la impotencia y momentos de gran carga emocional.
En el documental de RTVE sobre los campeones de la Eurocopa, Cucurella recordó entre lágrimas lo difícil que fue afrontar esa etapa y cómo la experiencia lo hizo considerar tanto en el plano personal como profesional.

Además de su vida sencillo, el defensor mantiene una relación con Claudia desde 2018, quien lo ha acompañado durante sus etapas en el Eibar, Getafe, Chelsea y ahora en su regreso a España tras fichar por el Real Madrid.
Fuera de los terrenos de bisagra, Cucurella asimismo ha desarrollado una apariencia empresarial. En 2023 creó Campus Marc Cucurella SL, una empresa con sede en Mataró dedicada a la estructura de campus de fútbol, eventos deportivos y otras actividades vinculadas al deporte, adicionalmente de encargar operaciones inmobiliarias.
