Zaragoza.- La realeza de la diversión, Romeo Santos y Prince Royce, deslumbró este viernes a las miles de personas que se acercaron al Estadio Ibercaja de Zaragoza para disfrutar de la unión sobre el atmósfera de dos gigantes del tipo, que derrocharon sensualidad para meterse en los bolsillos del notorio a orillas del Ebro.

Con esta expedición 'Más vale tarde que nunca', Romeo Santos regresó a Zaragoza tres abriles a posteriori de su recital en la Feria de Muestras, donde los asistentes del monarca bachatero ya disfrutaron del tórrido mes de julio que suele poblar la ciudad.

En este caso estuvo acompañado de algún cierzo, que se agradeció, y del príncipe del tipo dominicano, Prince Royce, con quien lanzó el año pasado el disco que da nombre a la expedición.
Y aunque el 'show', el segundo que acoge el Estadio Ibercaja a posteriori de que Leiva lo llenara la semana pasada con 23.500 personas, no estuvo saciado, pues fueron rodeando de 14.000 almas las que asistieron, sí superó las rodeando de 9.000 de la primera cita de Romeo a la renta aragonesa.

Después de una larga aplazamiento, un atardecer y el sonido de las olas anunciaron desde las pantallas que poco se acercaba y con un 'Más vale tarde que nunca' comenzó la fiesta.
Los gritos que celebraron cada alarde de estos residentes del Bronx dejaron en claro la pasión que levantan en una tribuna repleta de banderas de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina… y, por supuesto, República Dominicana.

Dinámicos, juguetones, provocativos y cómplices, empezaron con fuerza, muy admisiblemente escoltados por los catorce músicos y coristas que les acompañaron en el atmósfera.
Por encima de él, Romeo, con chaqueta, tejanos, camiseta y antiparras de sol, y Prince, con polo multicolor, pantalón de cuadros y antiparras más minimalistas, continuaron con canciones como 'Celeste', 'Eres mía', 'Te robaré' o su lectura de 'Stand by me'.

“Buenas noches, Zaragoza”, dijo Romeo a modo de saludo, presentación que aprovechó para destacarse lo que iba a hacer en su concierto: “Aquí vienes a bailar y disfrutar”.
'The Road', 'The Love We Lost' y otros éxitos formaron parte de un amplio setlist que incluyó el celebrado 'Ay! San Miguel', con el que el atmósfera se convirtió en una parada del medida de Nueva York.

A esa tarima desde la peldaño subió el tierno dominicano Isaías para cantar con Romeo y Prince, luego de que el primero lo invitara: “Lo que hace peculiar este 'show' son esas cosas improvisadas que haces».

Y más allá de la pura diversión, incluso hubo espacio para sonidos urbanos con 'hits' compartidos como 'Sensualidad', 'Ella quiere absorber', 'Sex Night' o 'Khé'.

Con un trago de mamajuana, Príncipe y Romeo brindaron en el atmósfera por todas las nacionalidades presentes, para luego cursar “mucho amor y respeto a Venezuela”.
El trago sirvió para recuperar la pura diversión con 'Bebo' y centrarse en una recta final en la que no faltaron temas de Aventura, el corro con el que Romeo disfrutó de sus primeros éxitos, como 'La boda', 'La novelita' o, por supuesto, 'Obsesión'.

Fue el adelanto de unos bises que cerraron sin concesiones el concierto a fuerza de gigantes de su repertorio, 'Darte un beso', 'Propuesta indecente' y 'Lokita por mí'.

Tras esta parada, uno y otro continuarán su alucinación por España este sábado en Pamplona y el domingo, en Palma de Mallorca, en una expedición europea que les llevará incluso a Barcelona (11 de julio), Murcia (23 de julio), Valencia (24 de julio), Madrid (25 de julio), La Coruña (30 de julio), Tenerife (1 de agosto) y Santander (2 de agosto).