Jude Bellingham y Harry Kane llevaron a Inglaterra a los cuartos de final del Mundial , superando a una multitud enfurecida, la elevación del Estadio Azteca y una desventaja numérica en la segunda parte para vencer a México en un emocionante partido que terminó 3-2 el domingo por la tinieblas.
En el mismo estadio donde Inglaterra fue víctima del gol de la «Mano de Dios» de Diego Maradona en el Mundial de 1986 contra Argentina, fue el pie de Kane el que le dio la redención a la nación 40 abriles posteriormente.
“Estoy muy orgulloso de la mentalidad y la actitud… Los octavos de final son un momento crucial en los torneos donde hay que encontrar la manera de ganar, y lo hicimos con pura mentalidad y corazón”, declaró el seleccionador de Inglaterra, Thomas Tuchel. “Superamos todos los obstáculos que se nos presentaron”.
Bellingham marcó dos goles con 98 segundos de diferencia en la primera parte. Y seis minutos posteriormente de la expulsión de Jarell Quansah, Kane convirtió un penalti para restablecer la preeminencia de dos goles de Inglaterra.
Inglaterra avanza a la venidero ronda para enfrentarse a Noruega el sábado en Miami Gardens, Florida, en rastreo de un circunstancia en las semifinales.
“Fue un partido de locos. Tuvimos que luchar”, dijo Kane con la voz ronca. “No puedo hablar mucho, pero a pesar de la ocasión, del equipo, de tener todo en contra, encontramos la manera”.
Bellingham dejó atónitos a los 80.824 espectadores presentes en un estadio donde México se mantenía invicto en 10 partidos de la Copa del Mundo, incluyendo tres en este torneo, cuando anotó de cabecera en el minuto 36 y nuevamente en el minuto 38 tras un pase de Kane.
“Esta noche hemos hecho algo increíble, sin duda, y lo disfrutaremos. Cantaremos hasta quedarnos sin voz en el avión y demás, pero tendremos un par de días para recuperarnos y luego volveremos al trabajo para enfrentarnos a Noruega”, dijo Bellingham.
Julián Quiñones anotó para El Tri en el minuto 42, y el partido pareció agacharse a crédito de México cuando Quansah recibió una polímero roja en el minuto 54 por una yerro peligrosa sobre Jesús Gallardo.
