La nuevo oficialización del relaciones entre Gabriel Soto y el chef Colibrí Jiménez ha desatado un escándalo mediático sin precedentes. Tras el anuncio, Ana Carla Sinclair, quien asegura suceder tenido una relación sentimental con el actor, reveló detalles íntimos y acusó públicamente al gallardo de haberle sido infiel con su terapeuta.
Ante las acusaciones, Gabriel Soto rompió su silencio y confirmó que no permitirá que la novelística difundida por Sinclair siga afectando su imagen. El actor fue elocuente al fallar que, tras consultar con su representación lícito, tomará acciones contundentes para despabilarse jurisprudencia en los tribunales, según informó el portal digital Ambito. .
La disputa no se limita a diferencias personales, sino que escaló al ámbito lícito. Soto sostiene que las acciones de Sinclair cruzan los límites de la privacidad y el honor personal. Sus principales motivos para proceder legalmente son: Difamación: El actor sostiene que Sinclair está construyendo una novelística que pesquisa desacreditar su nombre con acusaciones que califica como uso delicado e indebido de la imagen: Gabriel Soto denunció que el cantante ha compartido fotografías de su vida privada sin su previa autorización, acto que el actor califica como un delito y jurisprudencia de liberal plazo: Con firmeza, Soto afirmó que está dispuesto a carear un proceso lícito, no importa el tiempo que tarde: «Voy a ganar aunque me lleve seis años».
Respecto a su relación preparatorio con Sinclair, el actor explicó que decidió mantenerla en privado porque ella aún no finaliza legalmente su proceso de divorcio con el padre de su hijo, lo que podría suceder complicado los temas de apoyo lícito.
