Santo Domingo, RD – El presidente del Partido Esperanza Democrática (PED), Ramfis Domínguez-Trujillo, condenó con vehemencia el emisión al Congreso Nacional de un nuevo convenio de préstamo por US$456 millones por parte del Poder Ejecutivo, al afirmar que el Gobierno del PRM continúa profundizando una política de endeudamiento “irresponsable e insostenible” que compromete el futuro financiero de la República Dominicana.
«El PRM ha convertido el préstamo en su principal herramienta de gobierno. Cada vez que enfrentan un problema, la respuesta es la misma: endeudar más al país y transferir la carga a las futuras generaciones de dominicanos», afirmó.
Ramfis sostuvo que, con escasamente seis primaveras de gobierno y aún dos por delante, la contemporáneo compañía ya superó el aumento de deuda registrado durante cualquier otro gobierno de la historia democrática nuevo, incluidos los dos mandatos del expresidente Danilo Medina.
«Durante los ocho años de Danilo Medina, la deuda pública aumentó aproximadamente 25 mil millones de dólares. Hoy, con sólo seis años de gobierno, el PRM ya superó esa cifra y continúa presentando nuevos préstamos semana tras semana, como si el dinero prestado no tuviera que ser reembolsado.»
El dirigente político afirmó que la deuda pública ha aumentado rodeando de un 45% durante la contemporáneo compañía, porcentaje que -según indicó- ni siquiera incorpora el nuevo préstamo de US$456 millones ahora presentado al Congreso.
«Estamos ante el mayor endeudamiento que jamás haya conocido la República Dominicana. Lo más preocupante es que aún quedan dos años de este gobierno».
Domínguez-Trujillo advirtió que las consecuencias de esta política recaerán sobre varias generaciones de dominicanos.
«Estamos hipotecando el futuro del país. Si hoy se detuviera por completo este festival de préstamos y el Estado se dedicara exclusivamente a honrar la deuda en las condiciones actuales, se necesitarían varias generaciones para terminar de pagarla».
Asimismo, señaló que, tomando como relato la deuda pública consolidada del Estado, cada dominicano carga hoy con una deuda cercana a los quinientos mil pesos, sin importar su antigüedad, condición económica o incluso si tuvo oportunidad de elegir.
«Cada niño que nace, cada trabajador, cada anciano y cada ciudadano dominicano debe aproximadamente RD$500,000 por la irresponsabilidad fiscal de este gobierno. Esa deuda no la decidió el pueblo, la decidió un gobierno que ha manejado las finanzas públicas sin ningún sentido de prudencia.»
Ramfis asimismo criticó el crecimiento acelerado del desembolso manifiesto, señalando que el presupuesto caudillo del Estado ha aumentado aproximadamente RD$843,000 millones anuales durante la contemporáneo compañía.
«No sólo han disparado el gasto público a niveles nunca antes vistos, sino que, incluso con este gigantesco aumento del presupuesto, siguen recurriendo a más préstamos. Esto demuestra que el problema no es la falta de recursos, el problema es la incapacidad de gestionar correctamente el dinero del pueblo.»
El presidente del PED asimismo cuestionó el concepto de responsabilidad fiscal impulsado por el Gobierno.
«Llamar responsabilidad fiscal a una ley que permite aumentar el gasto público cada año no es responsabilidad fiscal. La verdadera responsabilidad fiscal consiste en establecer, por mandato legal, que ningún gobierno puede gastar más de lo que recauda, salvo circunstancias excepcionales claramente justificadas.»
Añadió que ningún hogar puede sostener indefinidamente un maniquí basado en desembolsar más de lo que apetencia.
«Si una familia vive más allá de sus ingresos cada año, inevitablemente termina en quiebra. Lo mismo ocurre con un país. Ninguna nación puede sostener déficits permanentes y una deuda creciente indefinidamente sin enfrentar consecuencias económicas».
Ramfis advirtió que seguir financiando el desembolso manifiesto mediante préstamos aumenta los riesgos para la caudal franquista.
«Este ritmo de endeudamiento amenaza con generar mayor presión sobre las finanzas públicas, limita la capacidad inversora del Estado, aumenta la carga del pago de intereses y reduce el margen de maniobra para enfrentar futuras crisis. Si no corregimos el rumbo, los dominicanos terminaremos pagando las consecuencias con un menor crecimiento económico, mayores cargas tributarias y un progresivo deterioro de las oportunidades para las generaciones futuras».
Finalmente, pidió el fin de lo que describió como “la cultura de los préstamos permanentes”.
«El PRM no tiene derecho a administrar la República Dominicana como si fuera una empresa privada donde todo se resuelve pidiendo dinero prestado. Gobernar no es hipotecar el futuro de nuestros hijos. Gobernar es administrar eficientemente, eliminar despilfarros, reducir gastos innecesarios y proteger los bienes de la nación».
«Ha llegado el momento de detener estos préstamos laxos. La República Dominicana necesita disciplina fiscal, presupuestos equilibrados y un gobierno que respete el dinero del pueblo dominicano».
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