En entrevista con la comunicadora Nayo Escobar, la actriz y suerte Lyn May habló con sinceridad sobre uno de los episodios más difíciles de su vida y reveló cómo un procedimiento estético realizado cuando tenía en torno a de 30 primaveras cambió su apariencia física y afectó profundamente su lozanía emocional.
La cómico de 73 primaveras recordó que en el apogeo de su carrera aceptó someterse a un tratamiento estético luego de acoger una propuesta que, en ese momento, parecía inofensiva.
Según él, dos mujeres se ofrecieron a mejorar el aspecto de sus pómulos. Sin retención, afirma que lo que le inyectaron no fue un producto médico admitido, sino óleo de cocina.
“Me inyectaron aceite de cocina”, dijo la suerte, quien explicó que el procedimiento le provocó graves secuelas físicas que, con el paso de los primaveras, la obligaron a someterse a múltiples tratamientos y consultas médicas.
La transformación de su rostro fue tan drástica que, según confesó, atravesó una profunda crisis emocional.
“Hubo un momento en el que quise suicidarme cuando vi cómo me dejaban”, dijo al memorar el impacto que tuvo en su autoestima estar frente al espejo posteriormente del procedimiento.
Lyn May señaló que el apoyo de su mamá fue fundamental para exceder esa etapa. Según ella, la animó a seguir delante y le recordó que su valencia iba mucho más allá de su apariencia física.
Con el paso de los primaveras, la actriz buscó ayuda médica para corregir algunos de los daños causados. Aunque reconoce que las consecuencias aún permanecen, dice sentirse agradecida por poseer podido rehacer su vida y seguir activa en el mundo del entretenimiento.
Según el diario Primera Hora, la cómico igualmente destacó en la entrevista el apoyo que ha recibido del divulgado durante más de seis décadas de su carrera, poco que considera una de las mayores recompensas de su carrera profesional.
A partir de su experiencia, aprovechó para expedir un mensaje a las mujeres jóvenes que consideran someterse a procedimientos estéticos a temprana permanencia.
“Lo más natural es lo más bonito”, expresó. También recomendó pensar detenidamente antaño de realizar cualquier intervención estética, sobre todo cuando no hay privación médica y se comercio de personas jóvenes.
Lyn May es considerada una de las figuras más reconocidas del cine de entretenimiento y ficheras mexicano, donde alcanzó gran popularidad durante las décadas de 1970 y 1980 gracias a su trabajo como actriz, danzarina y suerte.
