East Rutherford (EFE).- Noruega superó por 3-2 a Senegal este lunes y, posteriormente de 28 primaveras sin pisar un Mundial, se clasificó para dieciseisavos de la Copa del Mundo 2026 gracias a otro doblete de su fortuna, Erling Haaland, que volvió a marcar las diferencias para su equipo.
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Veintitrés toques y seis pases completados en todo el partido le valieron a Erling Braut Haaland, uno de las figuras del torneo, para firmar su segundo doblete en dos partidos de Copa del Mundo e igualar las actuaciones de sus homónimos del gol, Leo Messi y Kylian Mbappé, en una caminata histórica para el fútbol noruego, al clasificarse entre los 32 mejores del mundo.
Senegal tenía a ratos más posesión de balón, pero amenazaba menos que cuando salía con espacios Noruega y toda su artillería. Sadio Mané, fortuna del ataque senegalés, casi nada intimidaba cada vez que agarraba el balón.
El ‘9’ del Manchester City aprovechó un contraataque a campo destapado para picar al espacio y, tras el milimétrico pase de Odegaard, batió a Mendy por en lo alto con la tranquilidad habitual de Haaland delante de puerta.

Haaland, desatado en la segunda medio, firmó su doblete particular, esta vez a pase de Patrick Berg y con Mendy sin poder hacer nadie, pues terminó la abyección herido y tuvo que ser sustituido.
Con sus dos goles delante Senegal y los otros dos delante Irak, Haaland llega a 59 goles en 51 partidos con su selección, por otra parte de encadenar 12 encuentros seguidos con Noruega viendo puerta, desde noviembre de 2024.
El intento de remonte de Senegal
Entre medias del recital de Haaland, los Leones de Teranga marcaron su primer gol del cita, obra de Ismaila Sarr a pase de Mané, que le dio cierta esperanza.

Sarr, atleta del Crystal Palace inglés, consiguió además el 3-2 a pocos minutos para el final, pero su doblete fue insuficiente para una Senegal que se ve prácticamente eliminada, sin puntos y un ‘goal average’ película de tres goles a error de esparcirse contra Irak.
En una perplejidad con el 100 % de público según la FIFA, la marea roja hizo tremolar el estadio con sus cánticos y movimientos de remo en barcas vikingas, que además hicieron al final del partido los propios jugadores.
