El dominicano Framber Valdez, en su primer regreso a Houston el martes, donde lanzó durante ocho temporadas, tuvo que vencer la presión y el nerviosismo para realizar una gran bordado para los Tigres de Detroit. «Sabía que este partido tenía que suceder», dijo Valdez, quien permitió una carrera sucia y ponchó a seis bateadores en seis entradas. «Sabía que tendría que enfrentarlos en algún momento, sin importar qué. Estaba listo para tratarlo como un partido más y hacer mi trabajo. Afortunadamente, pude dejar al equipo en posición de competir».
Framber Valdez @tigers lanzó 6 entradas, permitió 6 hits, 1 carrera sucia, 0 limpias, otorgó 3 bases por bolas y ponchó a 6 bateadores. Salió sin atrevimiento. 4.09 EFE.#AguiluchosMLB pic.twitter.com/zgTTsbZpYD
— Águilas Cibaeñas (@aguilascibaenas) June 17, 2026
Los Astros de Houston remontaron en la octava entrada y se quedaron con la conquista de 4-2.
«Pensé que Framber estuvo excelente», comentó el dirigente de Detroit, A.J. Hinch: «Este comienzo era muy importante para él. Estaba bastante emocionado, aunque intentará ocultarlo. Creo que hizo un gran trabajo manteniéndose concentrado en la competencia y sin dejarse distraer ni sentir presión innecesaria».
Pudo conseguir outs importantes y dejó el partido calibrado donde esperábamos. Framber Valdez de los Tigres se mostró emocionado y nervioso por su regreso a Houston.
Valdez le recordó a la hobby de los Astros todo lo que se han perdido y quizás alguna que otra cosa que no.
Se mantuvo firme durante sus seis entradas, consiguiendo seis ponches y nueve outs por roletazo. Y ganó algunos turnos al bate cruciales.
Como en la primera entrada, cuando consiguió que José Altuve bateara un elevado al huerta derecho, dejando corredores en segunda y tercera. Y como en la tercera, cuando ponchó a Christian Walker e Isaac Paredes con corredores en primera y tercera, y luego volvió a sacar a Altuve, esta vez con un roletazo.
Y para rematar, Trifecta con Altuve, Valdez lo ponchó mientras intentaba salir para terminar la casa de campo entrada con dos corredores en pulvínulo.
«Me sentí muy cómodo en esas situaciones», dijo Valdez, hablando a través del intérprete Carlos Guillén. «Simplemente seguí el plan y ataqué. Fueron buenos turnos al bate. Pude conectar strikes y competir».
Todo eso debió resultar casero para los aficionados en Daikin Park.
Al igual que el error que cometió y que le costó la única carrera. Eso todavía ocurrió en la casa de campo entrada.
Cubrir la primera pulvínulo nunca ha sido uno de los puntos fuertes de Valdez. Delgado abrió la casa de campo entrada con un válido batazo por la dirección de primera pulvínulo. Spencer Torkelson lo atrapó en una zambullida, pero Valdez llegó tarde a la pulvínulo.
Con dos outs, Delgado anotó gracias a un raro tiro descontrolado de Dingler. Fue casi nada su segundo de la temporada y el sexto de su carrera.
«Fue emotivo», admitió Valdez, al enfrentarse a sus excompañeros por primera vez. «Fue emotivo y divertido. Pero fue solo otro juego».
El placer marcó un regreso diferente para el abridor de los Astros, Hunter Brown. El participante proveniente de Wayne State fue activado de la cinta de lesionados y realizó su primera tolerancia desde el 31 de marzo. Tuvo que pelear con mucho tráfico al principio de su salida. Un par de outs en las bases por parte de los Tigers le facilitaron un poco la tarea.
Con dos outs y Dingler en primera pulvínulo en la primera entrada, Riley Greene conectó un batazo contra la tapia del huerta derecho. El preparador de tercera pulvínulo, Joey Cora, le indicó a Dingler que corriera a home, aunque la pelota ya estaba en el mitón del campocorto Pena.
El tiro al plato superó a Dingler por un ganancia tan amplio que ni siquiera se molestó en deslizarse.
Los Tigers anotaron una carrera en la segunda entrada, cuando Lee convirtió una pulvínulo por bolas a Torkelson con un sencillo con dos outs. Lee fue sorprendido robando pulvínulo para terminar la entrada, con el noveno bateador, James Outman, al bate.
