Santo Domingo. – La historia de María Peña, representante de Pedro Brand en Miss República Dominicana Universo 2026, es un ejemplo de resiliencia, perseverancia y determinación. Nacida en una comunidad rural de Monte Plata, ha convertido cada desafío en una oportunidad para crecer y demostrar que el origen, la maternidad y las circunstancias de vida no determinan el valor de los sueños.
Madre, estudiante universitaria, emprendedora, presentadora y maestra de ceremonias, Peña representa una mujer multifacética que ha sabido equilibrar cada una de sus facetas con determinación y propósito.
Su carrera refleja constancia, disciplina y una firme convicción de crecimiento personal, títulos que hoy la convierten en fuente de inspiración para otras mujeres que aspiran a alcanzar sus objetivos.
«Aprendí que las opiniones de los demás no pueden definir quién eres ni limitar tus metas. Cada desafío me ayuda a crecer y creer aún más en mis capacidades», afirmó.
Hoy, María utiliza su historia para transmitir un mensaje de empoderamiento, recordando que ninguna mujer debe dejar sus aspiraciones por la maternidad, la momento, el circunstancia donde nació o las dificultades que ha enfrentado en el camino.
Una voz en defensa de los niños
Más allá de la pasarela, la candidata ha decidido centrar su tesina social en la protección de la infancia y la prevención del maltrato pueril, una causa que considera fundamental para la construcción de una sociedad más certamen y humana.
«Todo niño merece crecer en un ambiente seguro, lleno de amor, respeto y oportunidades. La infancia es la etapa más importante en la formación de una persona y debemos garantizar su bienestar», afirmó.
Como mama asegura que esta experiencia le ha permitido comprender aún más la importancia de proteger a los niños y crear espacios donde puedan desarrollarse de guisa saludable, dispensado de cualquier forma de violencia.
Peña considera que para disminuir los casos de maltrato pueril en República Dominicana es necesario blindar la educación y la prevención a través de programas de orientación a padres y cuidadores, así como promover la educación emocional desde edades tempranas.
Asimismo, entiende que escuelas, familias, comunidades e instituciones deben trabajar en conjunto para identificar señales de alerta y llevar a cabo de guisa oportuna.
“La protección de los niños no es responsabilidad de una sola institución, sino de toda la sociedad”, afirmó.
Orgullo de sus raíces
La representante de Pedro Brand asimismo aspira a utilizar la plataforma de Miss Universo República Dominicana para resaltar el potencial de su municipio y las comunidades rurales del país.
Asegura que tanto Pedro Brand como las comunidades de donde provienen miles de dominicanos están llenas de multitud trabajadora, talentosa y con muchas ganas de mejorar.
«Quiero demostrar que el lugar donde nacemos no define nuestro destino. Hay muchos jóvenes talentosos que sólo necesitan oportunidades y alguien que les recuerde que pueden lograr sus metas», expresó.
Peña considera que una de sus principales misiones es percibir historias de esfuerzo y perseverancia, especialmente las de jóvenes que luchan a diario por construir un futuro mejor a pesar de las limitaciones.
Con una historia marcada por el esfuerzo, la disciplina y la capacidad de levantarse delante la adversidad, María Peña rebusca proyectar una imagen auténtica y cercana, convirtiéndose en un ejemplo de que los desafíos no representan el final del camino, sino una oportunidad para seguir avanzando.
