Expresidente asegura que con la reforma tributaria el PRM quiere imponer más impuestos para cubrir el exceso de gastos gubernamentales.
Santo Domingo.– El presidente del partido Fuerza del Pueblo (FP) y expresidente de la República, Leonel Fernández, solicitó este martes el retiro de todas las propuestas de aumento de impuestos contenidas en la reforma tributaria denominada “Plan Anticrisis para la sostenibilidad y protección de la economía”, así como una reformulación del Presupuesto General del Estado 2026 que permita priorizar el consumición divulgado, corregir distorsiones presupuestarias y aliviar la carga a los sectores productivos.
A discernimiento del expresidente, la iniciativa impulsada por el Gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM) constituye una reforma fiscal fraude cuyo seguro propósito es obtener más ingresos para cubrir el crecimiento excesivo del consumición corriente de la coetáneo delegación.
Al presentar una nueva estampado de La Voz del Pueblo, Fernández sostuvo que las propuestas tributarias planteadas por el Gobierno carecen de coartada económica y son innecesarias hexaedro el desempeño que exhibe la finanzas dominicana, según las cifras oficiales difundidas por el propio Banco Central y los constantes pronunciamientos de las autoridades que resaltan el crecimiento y resiliencia de la finanzas franquista.
Asimismo, propuso una reformulación del Presupuesto General del Estado correspondiente al año 2026 para dominar y reorientar partidas de consumición, exigió el cumplimiento de la indexación total de salarios establecida en el Código Tributario, propuso el restablecimiento de la deducción total de gastos educativos y llamó a aprobar las iniciativas de flexibilidad fiscal presentadas por la Fuerza del Pueblo a través del senador Omar Fernández a honra de las micro, pequeñas y medianas empresas, el sector agrícola y los empresarios.
Durante su intervención, el expresidente cuestionó el discurso oficial utilizado para razonar las nuevas medidas tributarias, señalando que existe una contradicción evidente entre el discurso del Gobierno y la información ofrecida por las propias autoridades económicas del Estado.
Fernández recordó que recientemente el Banco Central destacó la resiliencia de la finanzas dominicana en presencia de los acontecimientos internacionales y aseguró que el país ha mostrado mejoría durante los primeros meses de este año. Asimismo, citó informes oficiales que indican que la finanzas dominicana registró un crecimiento de 4.0% entre enero y abril de 2026, impulsada principalmente por los sectores de la construcción, manufactura de zonas francas, hoteles, bares y restaurantes.
“Si la economía está creciendo y mejorando, entonces no está en crisis, por lo que nunca habrá razones válidas para imponer nuevos impuestos a la población”, afirmó el líder contrario al analizar las motivaciones presentadas por las autoridades para impulsar el llamado plan anticrisis.
Fernández consideró que el Gobierno ha evitado utilizar el término reforma tributaria correcto al rechazo generalizado que provocó la propuesta presentada en octubre de 2024, que terminó siendo retirada en presencia de la examen de distintos sectores de la sociedad dominicana.
A discernimiento del presidente de la Fuerza del Pueblo, el cambio de nombre no modifica la esencia de la iniciativa, pues sigue persiguiendo el mismo objetivo de incrementar los ingresos tributarios del Estado a través de nuevas cargas para los ciudadanos, las empresas y los sectores productivos.
Recordó que la reforma tributaria retirada en 2024 contemplaba medidas que impactaban directamente a las personas naturales, las empresas, la industria cinematográfica, los propietarios de vehículos, el consumo de bebidas alcohólicas, el Impuesto a las Transferencias de Bienes y Servicios Industrializados (ITBIS), el Impuesto sobre Bienes Inmuebles y el precio de numerosos productos de consumo masivo.
El líder contrario afirmó que la verdadera causa de las dificultades fiscales que enfrenta el Gobierno del Partido Revolucionario Moderno no radica en la error de ingresos, sino en el aumento acelerado y sostenido del consumición divulgado en los últimos primaveras.
En ese sentido, señaló que entre 2020 y 2026 la coetáneo delegación ha tramitado posibles por aproximadamente 8,6 billones de pesos, mientras que el consumición divulgado aumentó 87,5%, expansión que, según él, supera con creces el comportamiento de la inflación acumulada en ese mismo período.
Explicó que gran parte de ese aumento se concentra en transferencias corrientes, subsidios, remuneraciones, contratación de servicios e intereses de la deuda pública, rubros que absorben una proporción creciente de los posibles del Estado.
El expresidente sostuvo que actualmente cerca de 90 de cada 100 pesos gastados por el Gobierno se destinan al consumición corriente, mientras que sólo 10 pesos se dirigen al consumición de renta, es proponer, a obras, infraestructura e inversiones para el ampliación. Consideró que esta distribución refleja una distorsión de las prioridades presupuestarias, ya que una proporción cada vez veterano de los posibles públicos se utiliza para sostener el funcionamiento del máquina estatal y una parte cada vez beocio para proyectos que promueven el crecimiento crematístico y mejoran la calidad de vida de la población.
Fernández todavía cuestionó la menester de nuevos impuestos cuando el propio Gobierno anunció semanas a espaldas un software de contención destinado a ocasionar ahorros cercanos a los 40 mil millones de pesos mediante la reducción de gastos operativos, adquisición de vehículos, contratación de servicios, consumo de combustible, publicidad y transferencias corrientes.
Indicó que si estas medidas de contención se aplican de forma efectiva, los posibles generados permitirían afrontar cualquier presión presupuestaria sin menester de acogerse a nuevos impuestos.
Asimismo, señaló que parte de los argumentos utilizados para razonar el plan de gobierno estuvieron asociados al impacto de la situación geopolítica de Medio Oriente en los precios internacionales del petróleo. Sin confiscación, observó que los acontecimientos más recientes apuntan a una reducción de esas presiones externas y una tendencia a la descenso de los precios del crudo, lo que reduciría considerablemente el costo de los subsidios asumidos por el Estado.
Fernández citó información económica internacional que muestra una caída significativa del precio del petróleo tras avances diplomáticos encaminados a dominar las tensiones en Medio Oriente. Indicó que, según reportes de los mercados internacionales, el crudo registró una caída superior al 3% en un solo día, alcanzando su nivel más bajo en más de tres meses, situación que reduce considerablemente las presiones fiscales asociadas a los subsidios energéticos contemplados en el Presupuesto General del Estado para 2026.
Proponemos el retiro del plan en todo lo relacionado con la carga tributaria “porque hoy no tiene sentido, como dirían los abogados, no tiene propósito”, dijo, y agregó que con la reducción del precio del petróleo ya no son necesarios los 40 mil millones de pesos que se pretende percibir. Según estimaciones presupuestarias sólo se requerirían aproximadamente de 889 millones de pesos y no los 40 mil millones que se buscan obtener a través de nuevos impuestos”, expresó.
Según Fernández, la combinación de medidas de parquedad y la reducción de los subsidios energéticos elimina los argumentos que ha presentado el Gobierno para impulsar nuevas cargas tributarias.
«El problema no es la falta de recursos. El problema es el aumento excesivo del gasto público», reiteró.
Fernández sostuvo que el país necesita una delegación más válido de los posibles públicos y no una nueva carga tributaria para los ciudadanos, especialmente en momentos en que los propios indicadores oficiales muestran un crecimiento crematístico y mejores perspectivas para la finanzas franquista.
