Hace unas semanas muchos dudaban que Lewis Hamilton podría retornar a superar en a Fórmula 1. Hoy el inglés es, de sorpresa y porrazo, candidato a pelear por el título de la temporada 2026.

¿Por qué? ¿Solamente por un triunfo en Barcelona? No es tan simple como eso. Hamilton ha acabado que Ferrari se amolde a él y eso se ha traducido en resultados que son todo menos casuales.

Para asomar, Hamilton dejó de subirse al simulador. El siete veces campeón de la F1 es un piloto de la vieja escuela y no saco provecho de la tecnología, pero logra absorber la información necesaria en las prácticas.

En Ferrari querían que trabajara con el SIM y lo hizo por un tiempo, pero luego desistió. Piloto de otra engendramiento, Hamilton, incluso, no suele realizar la tradicional caminata de la pista, los jueves de Gran Premio con sus ingenieros.

Luego, Hamilton hizo que Ferrari ‘traicionara’ al socio que provee frenos en Maranello, la manufactura Brembo, y en su espacio pidió que le montaran pastillas de Carbon Industries, una marca con la que el inglés de 41 primaveras ha trabajado, mayormente, en su paso por la Fórmula 1.

La transformación fue paulatina, pero concreta. Hamilton empezó a subir al podio, primero el tercero en China y más tarde los segundos lugares en Canadá y Monaco.

Charles Leclerc, su coequipero, por el contrario, comenzó a tener problemas y luego del choque en Monaco, igualmente hizo el cambio a Carbon Industries, pero en Barcelona cometió un error en la calificación que terminó por condicionar su carrera.

Barcelona es un Gran Premio que desnuda

Lo de Barcelona fue el inicio de lo que Hamilton desea que sea el resto de la temporada para él, porque el Circuit de Catalunya es un laboratorio asfaltado, que los equipos conocen a fanales cerrados y que, por su configuración, es un excelente contorno de pruebas, donde se pueden memorizar los alcances reales de los monoplazas.

Se dice en la F1, ‘si andas bien en Barcelona, puedes andar bien en cualquier otra pista’. La combinación de rectas, curvas rápidas, medias y de descenso velocidad hacen de la pista de Montmeló la cita obligada en cada pretemporada.

Por ello, el triunfo de Hamilton podría ser el presagio de que se le puede ver más seguido en lo más parada del podio.

¿Y Mercedes ya no es mejor?

Sí, Mercedes aún tiene el mejor utilitario y lo tendrá todavía mejor luego de que el ADUO le proporcionará golpe a presupuesto y tiempo de ampliación (polémica medida), pero Ferrari en Barcelona demostró que puede tener el ritmo de carrera suficiente para vencerlos, bajo ciertas circunstancias.

A Hamilton le salió todo en el GP de Barcelona-Catalunya, pero igualmente ejecutó con ingenio y no fue el Virtual Safety Car que provocó Fernando Alonso lo que determinó su triunfo, tenía el ritmo suficiente para activo vencido a Andrea Kimi Antonelli y George Russell en la pista.

De carencia sirve una buena organización sin ritmo de carrera, dijo el team principal de Ferrari, Fred Vasseur, cuando cierto pretendía darle más peso a las decisiones en los boxes y las tres detenciones en pits que a la velocidad que mostró Hamilton.

La triunfo 106 del mayor vencedor en la historia de la F1, fue válida con todas sus cultura y como fue en Barcelona eso tiene aún más peso.

Ferrari igualmente contará con beneficios del ADUO (Additional Developments and Update Opportunities), que están enfocados a dar más potencia a los motores de combustión interna, basados en que, según la FIA, Red Bull con su RBPT-Ford, es el motor más potente, pero lo

que no tomó en cuenta es que Mercedes es mucho más efectivo y luego vienen los italianos de Maranello.

Hamilton ha sido de los pocos pilotos que no se ha quejado de los cambios reglamentarios que llegaron a la F1 en 2026 y ya sabemos el porqué. Lewis sabe que puede superar y competir.

En este momento, luego de siete fechas de 22 que tiene el calendario de la F1, Antonelli está como líder de la tabla de puntos con 156 por 115 Hamilton y 106 de Russell.

Mercedes había hato los seis primeros, pero por tercera vez, dos de ellas que afectaron a Russell y otra a Antonelli, en Barcelona, la pelotón de potencia los dejó tirados.

La confiabilidad es un pájaro esencia. No puedes ser campeón de la F1 flagrante si tu utilitario se ‘echa’ de modo espontánea, primero porque perderás puntos cuando no lo esperes y, segundo, porque las roturas de motor se traducen en penalizaciones en lugares en la parrilla y eso igualmente te resta unidades y le da oportunidades a tus competidores.

Los detractores de Hamilton, que no son pocos, dirán que un golondrina no hace Verano, pero Barcelona no miente, Lewis fue rápido a una dorso y en carrera y pudo manejar la degradación de neumáticos, así que esto no es casualidad.

Viene el Gran Premio de Austria, una pista muy diferente, más corta y que tal vez sea más propicia para Mercedes, pero ahora Ferrari está seguro que tiene argumentos para defenderse.