El dominicano Jasson Domínguez llegó al Rogers Centre con pocas horas de sueño, luego de ocurrir por un complicado itinerario de delirio y recargado con suficiente cafeína para ayudarle a conectar un cuadrangular en su regreso a la columna de los Yankees.
De cierta forma se sintió apropiado. El camino de Domínguez cerca de las Grandes Ligas ha estado afectado por amagues y arranques, con desvíos creados por las lesiones y una congestionada mezcla de jugadores en los jardines. Por el momento, el guardabosque de 23 primaveras parece tener poco poco popular a este nivel: Un carril vaco para demostrar lo que puede hacer.
JASSON DOMINGUEZ HOMERS IN HIS FIRST GAME BACK! pic.twitter.com/YgjLSazONA
— Talkin’ Yanks (@TalkinYanks) June 13, 2026
“Cada vez que puedes venir y ayudar al equipo a ganar, es fantástico”, declaró Domínguez. “Fue un día largo para mí. Lo único que tenía en mente era, ‘prepárate’. No importa si no duermo o lo que sea. Sólo prepárate para jugar y ayudar al equipo”.
El plan auténtico de los Bombarderos era que Domínguez jugara de siete a nueve entradas en días consecutivos con Triple-A Scranton/Wilkes-Barre, donde ha estado acumulando episodios en la pradera derecha por el primer transcurso prolongado en su carrera profesional.
Eso cambió en el sexto inning del viernes, cuando Trent Grisham sufrió un estirón en la corva derecha corriendo por las bases. Domínguez había poliedro un cuadrangular esa etapa con los RailRiders y, acoplado ayer de la medianoche, recibió el aviso de que los Yankees lo necesitaban en Toronto.
Con su pasaporte en mano, Domínguez viajó las aproximadamente 120 millas desde Moosic, Pensilvania, hasta el Aeropuerto Internacional de Newark para tomar su revoloteo de las 10:00 a.m. ET. El avión aterrizó a tiempo en el Aeropuerto Pearson de Toronto. La maleta de Domínguez fue descargada rápidamente.
Sus bates no, lo que provocó una breve búsqueda.
“Se tardaron mucho”, señaló Domínguez. “Estaban en otro carrusel”.
Finalmente, con sus maderos a su flanco, Domínguez llegó al Rogers Centre aproximadamente una hora ayer del primer pitcheo programado para las 3:05 p.m. ET. Eso fue al punto que tiempo suficiente para inspeccionar el techo despejado en una brillante tarde de comienzos de verano.
Para combatir el cansancio, Domínguez dijo que recurrió a refuerzos ayer del entretenimiento: Dos latas de Red Bull, cuatro cafés deliberadamente y una bebida de suplementos.
“No me pude preparar como lo hago normalmente”, reconoció el quisqueyano.
Pero funcionó. Domínguez produjo el único imparable de los Yankees delante Kevin Gausman, respaldando a Cam Schlittler al conectar un bambinazo solitario por encima de la seto del parque derecho en la cuarta entrada.
“Fue bueno verlo tener turnos de calidad”, señaló el piloto Aaron Boone, “y obviamente causó un impacto de inmediato”.
Con Aaron Judge y ahora Grisham en la repertorio de lesionados, ésta representa la segunda oportunidad del año para que Domínguez vea tiempo de entretenimiento, poco que estuvo prácticamente distante para él en la segunda centro de la campaña pasada.
Su primera estancia fue interrumpida por un esguince en una articulación del hombro izquierdo, que sufrió al realizar una tremenda atrapada estrellándose contra la tapia del bosque izquierdo del Yankee Stadium el 7 de mayo.
“Estaba jugando muy bien antes de lesionarse aquí, entonces eso fue duro”, señaló Paul Goldschmidt. “Sé que fue difícil ser enviado a las Menores al terminar los Entrenamientos de Primavera cuando probablemente merecía estar en este equipo. Pero simplemente teníamos demasiados buenos jugadores.
“Ahora, con las lesiones, afortunadamente tenemos a muchachos como él. A todos se nos olvida lo joven que es, porque llegó a las Grandes Ligas hace unos años, pero seguirá aprendiendo y seguirá mejorando. Lo necesitaremos”.
Domínguez dijo que está disfrutando la perspectiva desde el parque derecho — que es donde se ubica ahora — con Cody Bellinger y Spencer Jones programados para ver argumento en la pradera izquierda y central, respectivamente.
“In Triple-A tuve un par de elevados, un par de jugadas”, comentó Domínguez. “Se sintió bastante bien. Creo que es mejor que el jardín izquierdo cuando comencé. Puede ser que el ángulo sea mejor. Practiqué mucho en Triple-A. Se aseguraron de que estuviera listo”.
Luego de que una destacada pretemporada terminara con Domínguez siendo enviado a Triple-A, Boone prometió que las oportunidades llegarían a lo derrochador de la campaña, recalcándole a Domínguez a que mantuviera la paciencia y que trabajara duro en las Menores.
“Pienso que está en un muy buen momento en cuanto a su juego se refiere”, declaró Boone. “Bajó y tuvo un buen comienzo, que no es lo más fácil cuando ya has estado en las Grandes Ligas. Jamás se quejó; sólo se enfocó en su trabajo con una sonrisa en el rostro”.
Domínguez intentará no convertir la sobrecarga de cafeína del sábado en costumbre. Pero con algunas sólidas jornadas más, los que estarán llenos de energía serán los Yankees.
