El séptuple campeón del mundo inglés Lewis Hamilton (Ferrari) ganó este domingo el Gran Premio de Barcelona-Cataluña, el séptimo del Mundial de Fórmula Uno, en el circuito de Montmeló, donde elevó a 106 su propio récord histórico de victorias en la categoría reina, al conquistar la primera desde que pilota para Ferrari, la séptima en la pista catalana.
Hamilton, de 41 primaveras, volvió a destacar, recordando viejos tiempos. Casi dos primaveras posteriormente de poseer firmado su zaguero triunfo, en el Gran Premio de Bélgica de 2024, disputado en Spa-Francorchamps, y 19 posteriormente del primero, el de Canadá, en Montreal, ganó de nuevo en Montmeló.
Donde deshizo a su distinción el récord de victorias en Barcelona que le unía al otro séptuple campeón mundial, el ario Michael Schumacher, al imponerse por delante de sus compatriotas George Russell (Mercedes) y Lando Norris (McLaren), segundo y tercero, respectivamente, este domingo.
El italiano Andrea Kimi Antonelli (Mercedes), líder del Mundial, abandonó, a desidia de tres vueltas para meta, una carrera que el gachupin Carlos Sainz (Williams) concluyó duodécimo y en la que su compatriota el doble campeón mundial asturiano Fernando Alonso (Aston Martin) se tuvo que retirar, por un problema de peroles y por cuarta vez este curso, a desidia de quince vueltas para completar las 66 previstas.
El argentino Franco Colapinto (Alpine) acabó octavo, pero fue sancionado con diez segundos por no respetar las banderas amarillas y se clasificó décimo, mientras que el otro hispanohablante, el mexicano Sergio Pérez (Cadillac) cruzó decimocuarto la meta -en la que el campeón serbio de tenis Novak Djokovic dio el banderazo de llegada-, logrando su mejor resultado de la temporada.
El cuádruple campeón mundial holandés Max Verstappen (Red Bull) acabó cuarto, un puesto por delante del australiano Oscar Piastri (McLaren), una carrera tras la cual Antonelli sigue liderando el Mundial con 156 puntos, pero ahora con 41 de preeminencia sobre Sir Lewis y con 50 sobre Russell.
El espectacular y excéntrico campeón de Stevenage, que no pudo contener las lágrimas de emoción en el podio, se anotó el primer Gran Premio de Barcelona-Cataluña de la historia, al imponerse en Montmeló, sede durante los 35 primaveras previos del Gran Premio de España, que, a partir del segundo fin de semana de septiembre -y como intrascendente hasta 2035- tendrá sitio en Madrid.
Montmeló volverá a mantener pruebas de Fórmula Uno -de momento- en 2028, 2030 y 2032, alternándose en el calendario con Spa-Francorchamps. Y gracias a la coincidencia de ambas pruebas, este curso España vuelve a tener, por primera vez desde 2012 -cuando, distinto de en Barcelona, se corrió en Valencia (el GP de Europa, que ganó Alonso)- dos carreras de la categoría reina.
Russell -cuya destello de infortunios coincidía con el ‘esplendor’ de su novato compañero- había firmado el sábado su décima ‘pole’ en la Fórmula Uno, la tercera del año y la 150 de Mercedes, y salía desde la primera fila pegado a Hamilton, que venía de repetir en Mónaco el segundo puesto acabado en Canadá- el que hasta este domingo era mejor resultado desde que pilota en Ferrari.
Antonelli, que pase lo que pase en Austria, llegará líder a Silverstone -sede del Gran Premio de Gran Bretaña y de la primera carrera de la historia de la F1, allá por 1950 y donde Hamilton posee otro récord- el de más victorias (nueve) en una misma prueba-, arrancaba tercero, tras poseer completado su peor calificación de la temporada, al flanco de Norris, triunfador el año pasado en Barcelona y que defiende título, desde la segunda fila. Y desde la tercera lo hicieron los Red Bull de Verstappen y el francés Isack Hadjar, que mantuvo en meta el sexto puesto en parrilla.
Piastri arrancaba séptimo y Leclerc -accidentado en la Q3, en la que provocó interrupción, con bandera roja- lo hizo desde la décima plaza, antaño de repetir el desidia de Mónaco. En una carrera en la que Sainz salió decimosexto -con gomas blandas- y Alonso, vigésimo segundo en la ‘cuali’ con un AMR26 deprimente, optó por hacerlo, con las duras, desde el ‘pit lane’.
Después sustituir “el ESME (siglas en inglés de Recinto Principal de Almacenamiento de Energía) y el MGU-K (el motor eléctrico)” de su monoplaza, según anunció por la mañana la escudería de Silverstone. Colapinto arrancaba decimotercero -en una séptima fila que completaba su compañero, el francés Pierre Gasly, al que batió en la crono pero que lo superó, por un puesto, en carrera-, con rueda sereno.
Y ‘Checo’, decimonoveno, con el sereno, acompañado, en la penúltima, por el suyo, el finlandés Valtteri Bottas. En una prueba calurosa, en la que la encargo de los neumáticos iba a ser secreto. De los primeros ocho -el octavo en parrilla era el neocelandés Liam Lawson (RB), que acabó noveno- todos lo hicieron con el rueda medio, a excepción de Sir Lewis y de ‘Mad Max’, que lo hicieron con el sereno.
Russell arrancó proporcionadamente, en unos primeros instantes en los que Leclerc avanzó tres puestos, Piastri, uno; Hadjar perdió siete; y tanto Colapinto, como Sainz se mejoraron en dos.
El monegasco adelantaba a Piastri, para colocarse sexto, en la octava; al tiempo que Hadjar comenzaba a minimizar daños antaño de recuperar, gracias todavía a todo lo que sucedió al final, la sexta plaza.
Sir Lewis paró en la 12, una antaño que Russell, que asimismo instaló rueda duro; cuando Alonso había avanzado a Bottas y rodaba decimoséptimo -Checo había parado a poner duros-; y Aston Martin ya había retirado a Stroll; con un problema de caja de cambios.
Carlos todavía había pasado a duros, en la 15; cuando Leclerc, que aún no había parado, lideraba la prueba. El monegasco lo hizo en la 17; y tras la re-ordenación, regresaba sexto, por detrás de los cinco primeros en parrilla, con Verstappen como único que circulaba con medios. Antes de cubrirse el primer tercio de carrera, a Colapinto le pidieron que dejase tener lugar a su compañero. Justo antaño de que el doble campeón mundial asturiano parase, en la 21, a repetir compuesto duro.
Hamilton hizo su segunda parada en la 28, instalando medios, en escudriñamiento de un ‘undercut’ a Russell, que en esta ocasión no copió la operación y que perdía tiempo con los doblados, lo que permitía que Antonelli -advertido de que se había saltado varias veces los límites de pista- se le acercase.
En la 33 -en la que Sainz puso duros-, arrancó una nueva batalla entre las ‘flechas plateadas’, que, indirectamente, beneficiaba a Sir Lewis, que venía volando por detrás. Sin olvidar a Norris, que aún era tercero, a cuatro segundos y medio. Russell efectuó su segundo ‘pit stop’ en la 37, repitiendo duros; los mismos que instaló Kimi un libramiento posteriormente.
Cediéndoles los dos primeros puestos a Ferrari, con Hamilton al frente, por delante de los Mercedes, cuando Leclerc paró en la 40, una antaño de que a Alonso se le parase el AMR26, en la curva 9, provocando el cuarto desidia del ovetense en lo que va de año. Se decretó coche de seguridad aparente y Hamilton aprovechó para instalar duros y regresar a pista por delante de los Mercedes.
En una operación que le benefició, pero que, sin la cuál todavía hubiese ganadería en el Circuit de Barcelona-Catalunya. Entonando el “Still I Rise” (“A pesar de todo, me levanto»), su letrero preferido, que engrosa su directorio de tatuajes, Hamilton volaba, manteniendo una distancia de 13 segundos, a desidia de ocho vueltas -que fue de 19 en meta-, sobre los Mercedes, a los que se aproximaba Norris, al que su equipo le informaba de que a Antonelli seguramente lo fuesen a penalizar por sobrepasar una vez más los límites de pista.
En la 61, Antonelli -con 19 primaveras el líder de beocio etapa de todos los tiempos- adelantó a Russell, cuando Sainz ya había hecho su tercera parada, a medios.
Pero un libramiento más delante, el W17 del novato boloñés se quedó parado; con lo que se volvió a decretar un nuevo ‘aparente safety car’ que desapareció a desidia de un libramiento y que certificó un nuevo triunfo de Hamilton, en cuyo honor había sonado 103 veces el himno inglés antaño del fallecimiento de la Reina Isabel II; y en cuyo honor este domingo sonó, por tercera vez, el ‘God Save The King’.
