La situación del dominicano Freddy Peralta se ha convertido en uno de los debates más extraños de los Mets porque ambas partes tienen razón en cierto modo.

Peralta, quien entrará en la agencia desocupado este invierno, tiene una efectividad de 3.63 con una proporción de ponches a bases por bolas de 74 a 30, un promedio de bautizo en contra de .236 y un WHIP de 1.32 en 72 entradas lanzadas en 13 juegos esta temporada.

El dos veces All-Star cumpliría 31 primaveras en 2027, por lo que los Mets podrían ser reacios a ofrecerle un arreglo a amplio plazo, especialmente si rastreo un salario anual promedio elevado. Aún queda mucha temporada de béisbol por delante, pero tal como están las cosas, es posible que Peralta no reciba una ofrecimiento a amplio plazo de Nueva York.
La efectividad del atleta derecho está sutilmente por encima de su promedio anual promedio. Tiene un promedio de bautizo de por vida y el WHIP más suspensión de su carrera. Sin requisa, aún es demasiado pronto para enjuiciar nada más con pulvínulo en esas cifras.

Un negociador que sin duda podría influir es el tope salarial propuesto. El convenio colectivo establece el tope salarial en 245,3 millones de dólares, una monograma que los Mets ya superan con creces. Si Nueva York no aspira a clasificar a la postemporada, el apoderado militar David Stearns podría considerar rescindir el arreglo anticipadamente. Peralta sigue siendo uno de los mejores lanzadores de la cinta, lo que significa que su valía de mercado sería relativamente suspensión. Solo el tiempo lo dirá, y las negociaciones contractuales aún no han comenzado, pero sin duda será una historia interesante a seguir.