SANTO DOMINGO – Detrás de la espectacularidad y el éxito del evento «Rubby Pérez Infinito»Se ocultó un episodio de violencia e intimidación que puso en aventura el rebelión del telón. el productor Aidita Selman reveló detalles inéditos sobre un enfrentamiento físico contra el director musical Manuel Tejadaprovocado por dos sobrinos del propio Rubby Pérez durante los ensayos generales del espectáculo.

Según Selman en Esto no es un programa de radio.El incidente comenzó cuando una hija de Lidia Pérez (sobrina del cómico) interrumpió el opúsculo caudillo mientras otros artistas, como Milly Quezada y Frank Cearáestaban en el tablas. La muchacha intentó incorporarse al coro sin previo aviso, alegando que había asistido para «fortalecer los coros porque están débiles».

Ante esta situación, Manuel Tejada detuvo el opúsculo y le pidió firmemente que se bajara del tablas, argumentando que no era su momento de participar. Selman describió el momento como “un poco embarazoso”, especialmente en presencia de artistas internacionales.

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La ataque física y la intervención de los músicos

La situación escaló cuando el hermano de la muchacha, descrito por Selman como un hombre «muy alto y muy fuerte», subió al tablas para enredar físicamente a Tejada.

«Se paró muy cerca de él. Me puse en medio de los dos porque teníamos miedo… pensé que podía pasar cualquier cosa»confesó el productor.

El clima de tensión fue tal que los músicos de la orquestina se pusieron de pie y rodearon a Manuel Tejada para protegerlo de una posible ataque física. “Los músicos estaban muy incómodos… se pusieron detrás de Manuel para protegerlo”detalló Selman, indicando que gracias a Dios la situación se disipó momentáneamente para continuar con el opúsculo.

Una exigencia judicial para perdonar el telón

El impacto del altercado fue tan profundo que, al día venidero, Manuel Tejada presentó demanda por daños a su imagenmotivado por el miedo a ser atacado nuevamente. La docente puso una condición innegociable para participar en la interpretación: la firma de un documento judicial que garantizaba respeto y seguridad.

La incertidumbre se mantuvo hasta minutos antiguamente del inicio del espectáculo. “Manuel me informó que no había ningún evento, que no íbamos a levantar el telón”.Recordó Selman, porque el documento no había sido firmado pasadas las ocho de la confusión, con el conocido esperando para entrar.

Finalmente, luego de momentos de inscripción tensión, se firmó el acuerdo y el espectáculo pudo continuar, ocultando al conocido que el evento “Estaba a punto de desnudarse” y ser cancelado por desliz de garantías para su director musical.