Cuando el dominicano Eury Pérez fue colocado en la índice de lesionados el viernes oportuno a una distensión del músculo suave derecho (parte interna del muslo), los Marlins tuvieron que tomar una audacia: ¿quién ocuparía su lado en la comprensión del martes en Washington?

Por ahora, parece que Miami recurrirá principalmente a su bullpen. Se calma que el relevista derecho Ryan Gusto sea convocado antaño del distracción y asunto en alguna capacidad. Más allá de eso, falta está definido.

Por eso, que el dominicano Sandy Alcántara trabajara siete sólidos innings en la conquista de los Marlins por 7-3 sobre los Nacionales la confusión del lunes en el Nationals Park fue una de las contribuciones más importantes que podía ofrecer. Y incluso la razón por la cual, pese a permitir tres carreras en los primeros tres innings, Miami nunca contempló sacar a su as del choque.

Más allá de un jonrón de dos carreras de Jacob Young en el segundo episodio y un par de sencillos en el tercero que produjeron otra rayita, Alcántara fue apto. Llegó al séptimo inning con escasamente 81 lanzamientos, incluso con posibilidades de completar el distracción, poco que ya logró esta temporada.

No fue necesario obtener tan allí. Michael Petersen dominó a Washington en el octavo inning y Pete Fairbanks cerró el noveno, mientras la ataque de Miami agregó tres carreras de seguro en la parte ingreso del noveno, incluyendo jonrones de Liam Hicks (en solitario) y Kyle Stowers (de dos carreras).

Pero ese respaldo ofensivo no fue determinante para el éxito de Alcántara. El derecho ponchó a cinco bateadores y permitió solamente tres carreras sobre siete imparables, limitando el daño para apuntarse la conquista y cortar una ráfaga de cinco derrotas consecutivas de Miami, con ayuda de un jonrón de dos carreras como bateador emergente de Heriberto Hernández en el sexto inning que empató el distracción.

La presencia de Alcántara en el montículo permitió que la ataque encontrara su ritmo sin indigencia de forzar las cosas. Luego de beneficiarse algunos problemas de control del abridor Cade Cavalli, quien otorgó tres boletos y permitió un sencillo que derivó en una carrera impulsada por colchoneta por bolas, los Marlins estuvieron tranquilos hasta el sexto capítulo.

Leo Jiménez abrió ese episodio con un sencillo que puso fin a la trabajo de Cavalli. Entonces, Hernández fue llamado a batear frente al siniestro Richard Lovelady y respondió con el cuadrangular que igualó el contador.

Una carrera más llegó delante Lovelady cuando Connor Norby impulsó a Jakob Marsee, quien había sido maltrecho por un tirada, para darle a los Peces una superioridad que ya no perderían.