La Haya, 29 may (EFE).- El rapero estadounidense Kanye West podrá ejecutar los días 6 y 8 de junio en la ciudad de Arnhem, en Países Bajos, luego de que las autoridades locales concedieran los permisos necesarios para entreambos conciertos, pese a la competición política y de organizaciones judías por su historial de «reprobables» declaraciones antisemitas.

El corregidor de Arnhem, Ahmed Marcouch, dijo que la atrevimiento será difícil de aceptar, pero explicó que la ley holandesa limita el ámbito de actividad de las autoridades municipales y que los alcaldes no pueden tomar decisiones «basadas únicamente en la desaprobación personal o social».

«Incluso si las declaraciones anteriores del artista son moral y posiblemente legalmente reprobables, esas declaraciones por sí solas no constituyen una razón legal independiente para denegar la autorización», dijo Marcouch.

West generó indignación tras divulgar imágenes de esvásticas en las redes sociales, fallar su sorpresa por el nazismo y imprimir la canción 'Heil Hitler', aunque luego afirmó que sus acciones fueron fruto de una crisis de sanidad mental y episodios bipolares, y pidió disculpas públicamente.

En cualquier caso, esto no ha evitado consecuencias en su tournée por distintos países europeos, entre ellos Polonia, Francia, Suiza o Reino Unido, que le ha prohibido la entrada.

En el caso de Países Bajos, Marcouch explicó que la evaluación de una solicitud para estos eventos debe centrarse sólo en cuestiones como el orden sabido, la seguridad, la protección contra incendios y la trámite del tráfico.

Después de consultar con la policía y otras agencias, concluyó que no hay indicios de que los conciertos del rapero de 48 abriles representen una amenaza para la seguridad o puedan provocar alteraciones del orden sabido.

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Por su parte, el ministro holandés de Asilo e Migración, Bart van den Brink, igualmente aseguró que condena «por supuesto y muy firmemente» las declaraciones del intérprete, «pero en este momento no hay indicios de que esto constituya un motivo para impedirle entrar» en Países Bajos, señaló.

«Si de aquí al momento de la actuación no surge otro motivo o la situación no cambia, parece que el concierto seguirá adelante», afirmó este viernes la ministra.

En una explicación enviada al consejo municipal, el concejal igualmente advirtió que el antisemitismo y cualquier otra forma de odio “no tienen cabida” en Arnhem y recordó que las autoridades judiciales podrían intervenir si el intérprete hace en sus actuaciones declaraciones que violen la carta penal.

La autorización llega luego de semanas de debate en Holanda, con una gran mayoría del Parlamento contra la presentación del músico al país, y varias organizaciones judías exigiendo impedir su gala.