AGRADECIR ES UNA VIRTUD
Hay palabras que uno sueña con afirmar, y hoy, por fin, Dios y la vida me permiten decirlas con el corazón rebosante de alegría: ¡ESTAMOS LIBRES DEL CÁNCER!
No logré esta vencimiento solo. Hoy miro con destino a antes y sólo siento una profunda agradecimiento por la red de simpatía que me sostuvo en los días más difíciles.
Infinitas gracias al presidente Luis Abinader, por su mano amiga, apoyo y solidaridad genuina, y con él a todos los amigos del tren de gobierno.
A mi maravilloso equipo médico, que con tanta dedicación, ciencia y humanidad guiaron cada uno de mis pasos con destino a la recuperación.
A mi amada tribu, mi roca incondicional, mi fortaleza, que me sostuvo segundo a segundo; y a cada iglesia, amiga y alma generosa que puso mi nombre en sus oraciones. Sé que contribuyeron a mi recuperación.
Este proceso nos transformó, nos dejó lecciones imborrables de fe y un simpatía por la vida más válido que nunca.
Gracias por ser parte de este asombro. ¡Te amo con el alma!
