Por: María Zabala
El cirujano oncológico Joan Jacobo explicó la importancia de la órgano tiroides en el funcionamiento del organismo y destacó los avances de la extirpación por radiofrecuencia como tratamiento rotatorio para algunos pacientes con enfermedades del tiroides.
Durante una entrevista en el software ENTN, Jacobo detalló que la tiroides es una órgano endocrina ubicada en la región central del cuello y que cumple funciones esenciales en el transformación del cuerpo.
“La tiroides tiene funciones endocrinológicas ligadas a la termorregulación, la presión arterial, el sueño, la fertilidad y el estado de ánimo, permitiendo que el organismo se mantenga en equilibrio”, explicó.
El experto incluso señaló que, durante la vida fetal, la tiroides comienza su formación en la saco de la jerigonza y desciende en dirección a el cuello a partir de la sexta semana de elaboración.
Al chocar el tema de la radiofrecuencia, el oncólogo aclaró la diferencia entre este procedimiento y la radioterapia, ya que muchas personas suelen asociarlas con tratamientos agresivos contra el cáncer.
Indicó que la radioterapia utiliza energía electromagnética ionizante, capaz de causar daño al ADN celular y afectar los tejidos cercanos, mientras que la extirpación por radiofrecuencia utiliza energía no ionizante que actúa sólo sobre el tejido tratado.
“La radiofrecuencia genera calor por fricción mediante el movimiento bidireccional de iones y alcanza temperaturas cercanas a los 100 grados centígrados para destruir tejido específico”, explicó.
Jacobo precisó que este procedimiento lleva más de 25 primaveras en ampliación y fue utilizado inicialmente en Corea del Sur para tratar el cáncer y las metástasis hepáticas.
En otro momento de la entrevista, el experto habló sobre la relación entre los nódulos tiroideos y enfermedades como el hipertiroidismo y el hipotiroidismo.
Explicó que patologías autoinmunes como la enfermedad de Hashimoto pueden provocar la formación de nódulos correcto al proceso de regeneración de la órgano.
Asimismo, recomendó que los pacientes con trastornos de la tiroides permanezcan bajo vigilancia médica y se realicen controles ecográficos periódicos, correcto al peligro de desarrollar nódulos o incluso cáncer de tiroides.
Finalmente, sostuvo que si proporcionadamente una persona puede conducirse sin órgano tiroides mediante un tratamiento hormonal, la calidad de vida puede estar afectada si no hay disciplina y seguimiento médico adecuado.
