El dominicano Vladimir Guerrero, de los Azulejos, llega este lunes al Yankee Stadium para una serie de cuatro juegos en su primera entrevista al Bronx desde que le ganaron 3-1 la Serie Divisional de la Liga Americana el año pasado.

Guerrero Jr., quien suele sonrojarse cuando enfrenta a los Yankees, llega a New York en un momento que no podría ser mejor.

Luego de varias semanas de frustrantes turnos al bate que no se parecían en falta a Guerrero Jr., este domingo conectó el tercer jonrón de la temporada, el primero desde el 20 de abril, fue un cohete de 105.1 mph alrededor de el pensil izquierdo (369 pies) contra Jack Flaherty de los Tigers, con un ángulo de divulgación de tan solo 16 grados.

Ese es el ángulo de divulgación más bajo en cualquier jonrón de las Grandes Ligas esta temporada y solo un división por debajo del más bajo en la carrera de Guerrero Jr., que ha acabado en tres jonrones.

Antes de su jonrón, Guerrero Jr. llevaba 69 turnos al bate sin un extrabase, a solo dos turnos de la jugada más larga de su carrera (mayo de 2022).

Antes del partido del domingo, bateaba solo .128 con un OPS de .364 en 13 juegos en mayo y estaba comprensiblemente frustrado. Sin secuestro, Guerrero Jr. repitió lo que todos a su aproximadamente decían: que solo necesitaba un gran partido, un gran batazo, para cambiar el rumbo de la situación. “Solo busco conectar un batazo muy fuerte. Se me quedará grabado en la mente”, dijo Guerrero Jr. a través de un intérprete del club el sábado. “Sé que las cosas van a cambiar”. Pues acertadamente, finalmente conectó un batazo muy esforzado.

Desde este lunes enfrentará a los Yankees, contra los que ha acumulado un promedio de bautismo superior a .310, más de 25 cuadrangulares y sobre 80 carreras impulsadas frente a ellos de por vida, incluyendo destacadas actuaciones en postemporada, como la del año pasado que bateó .529.

En la Serie Divisional de la Liga Americana del año pasado, Vlad Jr. incluso se convirtió en el primer atleta en la historia de los Azulejos en conectar un jonrón en tres partidos consecutivos de postemporada.