Diego Armando Maradona dejó de tomar un medicamento para la hipertensión poco tiempo ayer de su homicidio, el 25 de noviembre de 2020, según surgió este martes de la comunicación de dos médicos que lo trataron en una clínica privada previo a su fallecimiento.
La homicidio del personaje, según indicó la necroscopía, se produjo a causa de un “edema agudo de pulmón en un paciente con una miocardiopatía crónica reagudizada por la insuficiencia cardíaca». Uno de los ejes centrales de la Fiscalía en el entendimiento para determinar las causas de su fallecimiento consiste en demostrar que Maradona tenía circunstancias y patologías cardíacas que su equipo médico, imputado en la causa, desatendió.
En su comunicación de este martes, el cardiólogo Oscar Franco, quien trató a Maradona en la clínica privada Ipensa de la ciudad de La Plata el 2 de septiembre de 2020, afirmó que en ese entonces el personaje tomaba una tratamiento para la hipertensión llamamiento Losartan.
Marcos Correa, médico clínico que atendió a Maradona el 2 noviembre de ese año en esa misma clínica, destacó en su evidencia de este martes que, al registrar aquel día la tratamiento que tomaba el personaje, halló tres medicamentos psiquiátricos pero nadie para la hipertensión.
Según explicó Franco, la suspensión de esa tratamiento, sobre la cual no recibieron explicaciones, puede provocar “cambios a nivel arterial”, a posteriori “a nivel miocardio” y una posible “equivocación cardíaca».
El cardiólogo recordó por otra parte que durante aquella consulta de septiembre se le realizaron al exfutbolista exámenes cardiológicos de rutina que “no arrojaron datos anormales”, pese a lo cual, conveniente a los circunstancias del paciente, sugirió realizar un estudio de perfusión, que “sirve para tratar de determinar la probabilidad de enfermedad coronaria».
Franco subrayó que ese procedimiento no resultaba invasivo y tomaba solo unos 15 minutos, ayer de destacar que finalmente el estudio no se llevó a punta “por decisión del médico que estaba a cargo” de Maradona, el neurocirujano Leopoldo Luque.
La Fiscalía expuso luego un mensaje de audio en el que se audición a Luque asegurar a Franco que un estudio de perfusión le parecía “demasiado”, ayer de agregar- “La idea es hacerle poco normal y poco rápido por el tema del coronavirus y porque a él no le agrada mucho estar rodeado de médicos».
Los dos testigos de este martes se refirieron a Luque, principal imputado en el entendimiento, como “el médico de cabecera de Maradona”, poco que han ratificado numerosos testigos a lo espacioso del proceso con términos como “médico a cargo” o “médico tratante”, pero que la defensa del neurocirujano niega. Además de Luque, son juzgados en este proceso la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicoanalista Carlos Díaz, la doctora y coordinadora de la empresa Swiss Medical Nancy Forlini, el médico Pedro Di Spagna, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el auxiliar técnico sanitario Ricardo Almirón.
