Santo Domingo, RD – El Ministerio de Salud informó que no hay evidencia de circulación activa o brotes de hantavirus en República Dominicana, por lo que el aventura para la población común se considera bajo. Sin retención, de acuerdo con el Reglamento Sanitario Internacional, la institución mantiene una vigilancia epidemiológica activa e insta a la población a vigorizar las medidas de prevención, especialmente en zonas rurales o con posible presencia de roedores.

El hantavirus no es una enfermedad endémica en el Caribe y no hay brotes recurrentes en la región. En este sentido, el Ministerio reitera que no existe ninguna situación de desasosiego sanitaria en el país, pero mantiene un seguimiento preventivo como parte de sus funciones habituales de vigilancia y control.

Esta zoonosis está causada por virus del tipo Orthohantavirus, cuyo reservorio natural son principalmente los roedores salvajes. El virus se expulsa a través de la orina, heces y saliva, contaminando superficies, alimentos o ambientes cerrados.

En el continente gabacho, algunas variantes pueden provocar el síndrome pulmonar por hantavirus, una forma solemne que suele comenzar con fiebre, sofocación y dolor muscular, y puede progresar a dificultad respiratoria solemne.

*Contexto internacional*

El interés fresco en esta enfermedad surge de un evento asociado con el barco de expedición MV Hondius. La OMS ha informado que el evento está vinculado al hantavirus y que el aventura para la población completo es bajo, aunque continúa el seguimiento epidemiológico internacional.

*Medidas preventivas*

El Ministerio recomienda evitar la acumulación de basura, escombros y objetos en desuso cerca de las viviendas; sellar grietas o agujeros por donde puedan entrar roedores; acumular alimentos en recipientes cerrados; y prolongar patios, almacenes y áreas de almacenamiento limpios.

Antes de erradicar espacios cerrados, abandonados o espacios con posible presencia de roedores, se recomienda ventilarlos durante al menos 30 minutos. También es recomendable utilizar guantes y mascarilla, evitar barrer en seco, humedecer las superficies antiguamente de limpiarlas y enjuagar utensilios, latas, frutas y verduras antiguamente de su consumo.

La transmisión se produce principalmente por inhalación de partículas contaminadas con excrementos de roedores. La transmisión de persona a persona es extremadamente rara y se ha documentado principalmente en brotes asociados con el virus de los Andes en América del Sur.