Cada vez que Shohei Ohtani ha subido al montículo esta temporada, los Dodgers han podido contar con que lo dejará todo.
Ohtani vació el tanque en su cuarta comprensión del año, ponchando a siete y permitiendo cinco hits sin otorgar bases por bolas a lo derrochador de seis innings en blanco delante los Gigantes la confusión del miércoles en el Oracle Park, reduciendo su efectividad a un impresionante 0.38.
De los 91 pitcheos que realizó, Ohtani alcanzó las 100 millas por hora en siete ocasiones, cinco de ellas en sus últimas dos entradas.
Con el derecho Tyler Mahle colgando ceros durante siete innings, Ohtani tuvo muy poco ganancia de error el miércoles, y mantuvo a guión a los Gigantes con otra interpretación dominante.
Ohtani manejó eficazmente a los pocos corredores que permitió, saliendo del problema tras los dos hits que concedió en el primer inning al ponchar a tres bateadores. Luego, retiró en orden los siguientes tres capítulos.
En el sexto inning, los Gigantes amenazaron cuando Matt Chapman conectó sencillo y Rafael Devers pegó doble, colocando a dos corredores en posición de anotar con dos outs. Pero Ohtani salió del apuro al ponchar tirándole a Casey Schmitt, utilizando tres sweepers consecutivos para cerrar el turno y descuidar el montículo claramente emocionado.
Después de la entorchado de Ohtani, el izquierdo Jack Dreyer permitió un jonrón de tres carreras de Patrick Bailey que rompió el igualada sin anotaciones en el séptimo inning.
