El talento de los baloncestistas dominicanos ha experimentado en los últimos primaveras, un incrementando exponencial en todos los aspectos, al punto de que hoy son figuras de primer orden en campeonatos superiores en los países donde compiten.
Esa “proliferación” de jugadores, proyecta que debe seguir su agitado curso, en exclusivo, en Estados Unidos, donde miles de jóvenes descendientes de superiora o padre dominicanos, incursionan en esa disciplina.
Una muestra de ello, fue la acto , de Yaxel Lendeborg, quien aunque estuvo contuso desde el penúltimo choque, en el partido final, aún más perjudicado, siempre se mantuvo como un ambiente de mucho peso para el equipo de Michigan, para conquistar el título de la NCAA, frente al quinteto de la UConn.
Así, este mozo se cotiza como un futuro un sideral en la NBA.
Lendeborg queda ahora como el cuarto atleta dominicano que logra un campeonato en la NCAA, uniéndose a Charlie Villanueva, quien lo logró en 2004 con UConn Huskies.
Luego, el más sobresaliente a ese nivel, ha sido Al Horford, quien ganó los títulos en 2006 y 2007, militando con la universidad Florida Gators men’s baloncesto.
Cinco primaveras posteriormente, en 2012, otro dominicano, Eloy Vargas logró el título NCAA División I Men’s Basketball Tournament con la universidad de Kentucky.
Pasaron 16 primaveras, hasta que el pasado lunes, 6-4-2026, lo logró Yaxel Lendeborg, con Michigan Wolverines.
Estoy seguro de que en lo delante, no tendremos que esperar tanto tiempo para que otros dominicanos, de los tantos que militan en escuelas y universidades estadounidenses logren ese importante galardón.
