Las bancas se vaciaron entre los Angelinos y los Bravos la indeterminación del martes a posteriori de que el cubano Jorge Soler se molestara por un tiro stop y descontrolado del dominicano Reynaldo López, luego de que Soler conectara jonrón en su primer turno y fuera maltratado en su segunda aparición al plato.
Ambos se encararon tras ese pitcheo stop en el botellín inning de lo que terminó siendo una conquista de Atlanta por 7-2, antaño de que Soler corriera en torno a la lomita y lanzara golpes contra López, quien respondió con algunos además, aunque nadie pareció conectar con claridad. López aún tenía la pelota en una mano mientras lanzaba golpes con la otra, incluso derribando el casco de Soler con la patraña en la mano. Luego, las bancas de entreambos equipos se vaciaron y se desató un altercado cerca de la linde de primera cojín.
Soler, quien se mostró de buen actitud a posteriori del coyuntura, dijo que López le dijo poco tras el pitcheo que provocó que el toletero de 6 pies 3 pulgadas y 235 libras fuera en torno a la lomita para enfrentarlo con López, de 6 pies 1 pulgada y 225 libras.
“Le pregunté si todo estaba bien y la respuesta que me dio no me gustó”, relató Soler. “Por eso salí hacia allá”.
Soler y López, quienes fueron compañeros brevemente en la segunda fracción de la temporada 2024 con los Bravos, fueron expulsados del coyuntura como resultado. Jeimer Candelario reemplazó a Soler y se ponchó delante el relevista Tyler Kinley, quien entró por López.
Soler ha tenido un gran éxito en su carrera delante López, y con su jonrón de dos carreras en el primer episodio ahora tiene de 23-14 con cinco vuelacercas y tres dobles frente a su excompañero. López previamente había maltratado a Soler con una recta en cuenta de 2-1 a 96 mph en el tercer inning.
“Obviamente, tengo buenos números contra él”, destacó Soler. “Después del jonrón y de que me golpeara, luego ese pitcheo se le fue demasiado alto y cerca de mi cabeza. A este nivel, no puedes fallar así”.
Nolan Schanuel avanzó a segunda cojín a posteriori de que el tiro se fuera hasta el backstop, y fue entonces cuando Soler caminó en torno a López, mientras López extendía los brazos antaño de que entreambos forcejearan en la lomita. López dijo que vio a Soler mirándolo fijamente tras el pitcheo y aseguró que no tenía ningún problema previo con él, calificando todo como un malentendido.
