Los temores sobre la culminación de obras para eventos deportivos regionales ha sido traumática en la casi totalidad de las ciudades o países que han sido sede de los mismos.

Y eso tiene una sólida explicación para que suceda, en la casi totalidad de los casos, producto de la improvisación, que es un caso característico en nuestras sociedades.

En otras circunstancias, asimismo la pérdida de tiempo, combinada con la escasez de posibles económicos y humanos.

Ante historias de ese tenor que se han cliché en muchas oportunidades es que en algunos sectores se venía propalando, tal vez con no muy buenas intenciones, que las obras de los Juegos Santo Domingo 2026 tenían grandes impagado.

Por suerte, la existencia le ha transmitido en la cara a esos “vaticinadores” de desastres, porque muchas de las obras han sido entregadas, y las que restan están prácticamente a “tiro de hit”.

Ante esa existencia, no queda la último duda de que todas las edificaciones, grandes, medianas y pequeñas, estarán terminadas a tiempo más que suficiente para que no “cunda el pánico” y las preocupaciones entre esos que sienten miedo y ansiedad por el coetáneo estado de algunas obras.

RADARES. Felicitaciones a José P. Monegro, director de EL DÍA, por su designación como miembro del Comité Permanente del Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano… Un estudio realizado en España asegura que “el deporte es esencia para combatir el aislamiento social, la soledad no deseada, y mejoramiento la sanidad mental, en específico en personas con discapacidad.

Y añade que, cuando se cuenta con apoyo adecuado, asimismo puede desempeñar un papel relevante que favorece la creación de vínculos sociales, impulsa la autonomía personal y facilita la décimo en la comunidad. Bien!