El partido del domingo entre los Dodgers y Nacionales, programado para comenzar a la 1:10 p.m. ET fue retrasado por lluvias.
Durante un aguacero tan resistente que la mayoría hasta dudaría hasta asomarse, Shohei Ohtani salió al demarcación yuxtapuesto al receptor del bullpen. Incluso el agrupación de seguridad de los Nacionales no pudo ocultar lo sorprendido que estaba.
Efectivamente, Shohei tiene dedicación de cualquier guisa posible.
La superestrella del club de Los Ángeles realizó su rutina — lanzando a larga distancia y luego casi 15 minutos de otros trabajos en demarcación plano. La abundancia no parecía que despejaría.
Normalmente, algunos fanáticos reciben pases para ver sobre el demarcación las prácticas y calentamientos antiguamente del partido. Sin secuestro, en un día como este, parecía casi seguro que nadie saldría. Pero en una punta detrás del plato estaba parada la clan Cochrane de Virginia Beach, completamente empapada, observando detalladamente.
Al frente estaba el fiel diletante de los Dodgers, Kane de ocho abriles, quien estaba con su clan para cumplir su sueño. Pese al mal clima, la clan se quedó por un simple motivo: Ver que el deseo de Kane de ver a los jugadores de cerca se hiciera verdad.
Cuando terminó con sus ejercicios, Ohtani se dirigió cerca de la clan en vez de retornar directamente a la cueva. Kane, quien no perdió de apariencia las prácticas de Ohtani, posó para una foto y Ohtani le dio la mentira que estaba usando.
Kane, cuyo sueño es convertirse en un atleta de Grandes Ligas, brilló con una enorme sonrisa. Al costado, la origen del adolescente se limpiaba las lágrimas mientras el padre con calma tomaba las fotografías.
