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Santo Domingo.- El República Dominicana ha reforzado la vigilancia a lo liberal de su frontera con Haití en medio de una ascensión de violencia y una creciente inestabilidad regional. La medida sigue al despliegue del agrupación respaldado por la ONU. Fuerza de represión de pandillas y un estado de alerta máxima claro por las autoridades haitianas.
Presidente Luis Abinader Enfatizó que la protección del departamento franquista, la seguridad pública y el orden manifiesto son “innegociables”, señalando que las Fuerzas Armadas se encuentran plenamente desplegadas y preparadas para replicar en presencia de cualquier contingencia. La comunicación se produjo luego de una reunión de stop nivel del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional para evaluar la cambio de la crisis.
Del costado haitiano, el Fuerzas Armadas de Haití ordenó a todas las tropas que se presentaran en sus cuarteles, suspendiendo los permisos y poniendo a los militares en alerta máxima. La valentía se produce en medio de una intensificación de la violencia de las pandillas, incluidos enfrentamientos armados y una matanza flamante en la región de Artibonite vinculada al agrupación “Grand Grif”.
Haití se ha enfrentado a una crisis de seguridad cada vez más profunda desde 2018, con bandas armadas controlando gran parte de Puerto Príncipe y zonas aledañas. Según el Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haitíal menos 5.915 personas murieron y 2.708 resultaron heridas en 2025 conveniente a la violencia de las pandillas y las operaciones de seguridad.
La situación ha generado preocupaciones sobre la seguridad fronteriza, la migración y la estabilidad regional, posicionando la respuesta de la República Dominicana como una medida secreto para garantizar la seguridad franquista y amparar el control en medio de la coetáneo crisis de Haití.
