Por Iván Cruz Díaz

Phoenix, Arizona.- El venezolano José Fernández no pudo suceder pedido un mejor inicio en las Grandes Ligas. En su esperado estreno, el mancebo prospecto brilló con una proceder renombrado al conectar dos cuadrangulares, dejando claro que está presto para el gran tablas.

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“Esperen muchas cosas positivas con el favor de Dios. Vine aquí a ayudar al equipo a ganar, a dar lo mejor de mí siempre que salga al terreno. Esa es mi meta principal… y bueno, estamos en el Show, que esperen un show”, expresó Fernández durante una entrevista con el periodista dominicano Iván Cruz Díaz, de la plataforma digital UnchinDpelota Media.

Con esta proceder, Fernández se convirtió en al punto que el octavo participante en la historia de las Grandes Ligas en presentarse con múltiples jonrones, un logro que lo coloca inmediatamente en el radar de fanáticos y expertos.

A sus 22 primaveras, el participante llegó al roster como sustitución en la plantilla del inicialista Pavón Smith, pero rápidamente aprovechó la oportunidad para demostrar su talento.

“Estoy feliz, agradecido con Dios, con mi familia y con Arizona por confiar en mi talento. Ya estamos aquí, hay que tratar de disfrutarlo al máximo y hacer lo que tenemos que hacer para mantenernos por mucho tiempo”, afirmó.

El impacto emocional del momento además fue evidente fuera del circunscripción.

“Mi familia está muy conectada. Cuando le di la noticia empezaron a llorar todos. Es por lo que hemos trabajado todo este tiempo, y verlo hoy en día hecho realidad es un sueño demasiado grande”, compartió con emoción.

Fernández reveló encima uno de los momentos más especiales tras su llamado al equipo magnate:
“Llamé a mis padres. Cuando llamé a mi mamá estaba junto a mi papá y les di la noticia… ¡wow! Súper contentos”.

Antes del inicio de la temporada, MLB Pipeline lo clasificó como el prospecto número 27 en el sistema de ligas menores de Arizona, destacando más su defensa en el campocorto que su ataque, la cual tenía evaluaciones por debajo del promedio en contacto (40) y poder (45).

Si admisiblemente un solo diversión no define una carrera, su estreno es una señal más que positiva para un participante que rebusca consolidarse en las Grandes Ligas.