SEATTLE. — Aunque no figuraba en la afiliación titular, Cal Raleigh encontró la forma de ser básico.
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El receptor de los Marineros salió desde la banca para conectar el imparable que selló una vencimiento 2-1 sobre los Yankees de Nueva York, dejando al rival tendido en el contorno en un emocionante obstrucción la tenebrosidad del lunes.
Con un out en la novena entrada, Raleigh conectó un sencillo por la recta que superó el intento del inicialista Ben Rice, permitiendo que Leo Rivas anotara sin complicaciones la carrera de la vencimiento. Rivas había iniciado la entrada con hit y avanzó hasta tercera gracias a otro imparable de Brendan Donovan.
El batazo oportuno llega en un momento importante para Raleigh, quien ha tenido un inicio de temporada discreto. Hasta ese turno, el careta registraba casi nada dos hits en 16 apariciones, con 11 ponches.
“Todo estará bien. Muchos jugadores están pasando por lo mismo, tratando de encontrar el ritmo, especialmente al inicio de la temporada”, expresó Raleigh tras el lucha.
Aunque aún es temprano para cuchichear de un punto de inflexión, la representación podría representar un impulso espiritual para el subcampeón al Jugador Más Valioso de la Liga Americana, quien ha tenido una preparación atípica entre su billete limitada en el Clásico Mundial de Béisbol y pocas repeticiones en los entrenamientos primaverales.
La vencimiento igualmente tuvo como protagonista al dominicano Luis Castillo, quien brilló desde el montículo con seis entradas en blanco. El derecho alcanzó adicionalmente la marca de 1,500 ponches en su carrera, logrando el hito frente a una figura de peso como Aaron Judge.
De esta forma, Seattle combinó pitcheo dominante y oportunismo ofensivo para imponerse en casa y sumar una vencimiento dramática en presencia de uno de sus rivales más exigentes.
