
Este Domingo de Ramos conmemora la observancia tradicional de la Iglesia Católica, recordando la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén hace casi 2.000 abriles y marcando el manifestación de Semana Santa.
El mitrado Manuel Ruiz de la Diócesis de Stella Maris conmemora este evento, llamando a los dominicos a participar en el ocultación de la Semana Santa y constatar la Pasión de Jesús a través del inclinación y la oración. Advierte que los males que azotan a la sociedad provienen de la desaparición de Dios en el corazón de las personas. El filósofo y líder religioso señala que el Domingo de Ramos Jesucristo fue recibido por el pueblo con las frases “¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!”. y “¡Hosanna en las alturas!” Esto ocurrió en la primavera del año 30 o 33 d.C.
Ruiz explica que Jesús fue recibido como rey, con palmas y todo tipo de ofrendas; cubrieron las piedras con paños, y la importancia de ese día es que abre la puerta a la Semana Santa. “Este domingo también se llama Domingo de Pasión, porque la liturgia de ese día conmemora la Pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo, recordándonos que Jesús sufrió en la cruz y murió por nosotros”, comenta el mitrado y Doctor en Humanidades. Al final de la Semana Santa llega la resurrección de Jesús, el Hijo de Dios.
Este domingo, la rito se desarrolla fuera de los templos, con una procesión por las calles, antaño de la ofrenda.
Las palmas están benditas; en algunas iglesias el acontecimiento se dramatiza en el santuario y se explica su simbolismo. Se lee la ojeada del Evangelio de la entrada de Jesús en Jerusalén. Los sacerdotes visten de rojo en memoria del tormento de Jesús.
