NUEVA YORK. — El receptor venezolano Francisco Álvarez escribió su nombre en la historia del béisbol de las Grandes Ligas al convertirse en el primer tahúr en ganar un desafío exitoso del Sistema Automatizado de Bolas y Strikes (ABS) en un partido oficial de MLB.

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La faena ocurrió en la tercera entrada del conversación entre los Mets y los Piratas en el Citi Field. Con cuenta llena, Álvarez decidió desafiar una recta puyazo por el dominicano Freddy Peralta al bateador Oneil Cruz. Inicialmente, el árbitro cantó camelo, pero tras la revisión del sistema ABS, la audacia fue revertida a tercer strike, marcando el segundo out del episodio.

La audacia resultó secreto en el explicación de la entrada, ya que poco a posteriori Brandon Lowe conectó un cuadrangular. El desafío correcto permitió a los Mets deslindar el daño en ese momento del equipo.

¿Cómo funciona el sistema ABS?

El Sistema de Desafío ABS permite a lanzadores, receptores o bateadores apelar las decisiones de bolas y strikes realizadas por el árbitro principal. Para hacerlo, el tahúr debe tocarse la gorro o el casco inmediatamente a posteriori del propagación, sin intervención del dugout.

Cada equipo cuenta con dos desafíos por partido, pero si los desafíos resultan correctos, mantienen la oportunidad de seguir apelando durante el equipo.

El sistema utiliza tecnología de rastreo para evaluar con precisión la ubicación del propagación en relación con la zona de strike, la cual está ajustada a la dimensión de cada bateador. En cuestión de segundos, el resultado se muestra en la pantalla del estadio y en la transmisión televisiva, de guisa similar a las revisiones en el tenis profesional.

El ABS ya había sido probado en ligas menores desde 2022 y en los entrenamientos primaverales, pero esta temporada marca su implementación oficial en juegos de Grandes Ligas, añadiendo un nuevo factor decisivo al deporte sin eliminar el papel de los árbitros humanos.

Con este primer desafío exitoso, Francisco Álvarez queda registrado como protagonista de un momento histórico en la progreso tecnológica del béisbol de las Grandes Ligas.