New York.- El sistema de desafíos de bolas y strikes que se implementa en Grandes Ligas desde la temporada que tan pronto como comienza, tiene mucho apoyo y se ve como un punto medio ideal entre el mundo humano y el tecnológico. Se calma que su impacto haga el surtido más cabal, reduciendo los errores de los árbitros.
La zona de strike del ABS será más pequeña, siendo bidimensional y completamente cuadrilongo. Está centrada sobre el plato, con un satisfecho de 17 pulgadas, igual que el plato, y con una cima basada en la talla del bateador, 53.5 % de su cima en la parte superior y 27 % en la parte inferior.
Esto es tenuemente desigual a la zona más redondeada aplicada por los umpires en temporadas anteriores. Los datos muestran que la zona marcada por los umpires alcanzaba una cima máxima de 55.6 % y un exiguo de 24.2 % en la parte devaluación.
Las reglas indican que los equipos tendrán dos desafíos por surtido de nueve entradas. Mantendrán los que acierten y perderán los que fallen. Lo ideal sería usar un desafío solo en los momentos de maduro presión del surtido.
Habrá mucho menos para discutir. Según un estudio con datos de Retrosheet antiguamente de la temporada 2022, las discusiones por bolas y strikes habían provocado cerca de del 43 % de todas las expulsiones registradas.
Tecnología
— Deportiva
A medida que la tecnología evoluciona, el deporte todavía lo hace. Llegó con la repetición instantánea en MLB, que comenzó solo para los jonrones en disputa y con los abriles se amplió para incluir muchas más jugadas revisables.
