GLENDALE, Arizona. — El engendro japonés Shohei Ohtani volvió a demostrar por qué es uno de los jugadores más impactantes del béisbol flagrante, al lucirse desde el montículo en su primera transigencia del Spring Training con los Los Angeles Dodgers.
Te puede interesar: Ohtani regresa al campamento de los Dodgers y podría editar antiguamente del suspensión del Spring Training
Bajo el intenso calor del desierto en Arizona, Ohtani lanzó 4.1 entradas en blanco, en las que ponchó a cuatro bateadores y alcanzó una velocidad máxima de 99.9 millas por hora, en una interpretación que levantó a los fanáticos de sus asientos en el Camelback Ranch.
El derecho utilizó 61 lanzamientos, de los cuales 34 fueron strikes. Aunque mostró momentos de descontrol con dos boletos y un bateador magullado, su dominio militar evidenció que está recuperando su ritmo como tirador tras un período enfocado principalmente en el bautismo.
El dirigente de los Dodgers, Dave Roberts, explicó que el enfoque flagrante del crucial japonés es retomar su forma desde el montículo.
“Quiere volver a adaptarse al pitcheo, enfocarse en lanzar. Ya ha tenido suficientes turnos al bate”, señaló.
Durante el flamante Clásico Mundial de Béisbol 2026, Ohtani participó exclusivamente como bateador con Japón, donde dejó promedio de .462 con tres jonrones y siete carreras impulsadas antiguamente de la asesinato de su selección en cuartos de final frente a Venezuela.
Su partida como tirador en ese torneo generó dudas sobre su preparación, pero su sólida presentación en la Liga del Cactus despeja gran parte de esas interrogantes.
Inicialmente, los Dodgers contemplaban que Ohtani trabajara entre dos y tres entradas al inicio de la temporada regular. Sin confiscación, tras esta interpretación y su progreso físico, el panorama ha cambiado significativamente.
“Cinco entradas es algo razonable para su primera salida”, agregó Roberts, dejando atisbar que el crucial japonés podría estar más aventajado de lo previsto en su proceso de preparación.
Este avance igualmente impacta la planificación del equipo angelino, que ahora podría iniciar la campaña con una rotación más estable, sin privación de obedecer tanto de relevistas largos.
Con esta interpretación, Ohtani no solo reafirma su calidad desde el montículo, sino que igualmente envía un mensaje claro: está presto para retomar su rol de dos vías y ser nuevamente una de las figuras más determinantes de las Grandes Ligas.
