Miami.-No es descabellado responsabilizarse que la rivalidad entre República Dominicana y Venezuela está en su punto más stop, lo que hace que el duelo de hoy en el loanDepot Park entre ambas selecciones en el Clásico Mundial esté rodeado de tanta expectativa.
Pero al mismo tiempo, puede que nunca la camaradería y el respeto entre los integrantes de ambas selecciones haya sido tan evidente como ahora.
En el día de entrenamientos previo al inicio del Clásico, ambas selecciones coincidieron en el dominio, generando un instante invaluable. Todos los jugadores se fusionaron en un solo familia. Entre abrazos, risas, fotos, bromas, quedó demostrada una vez más la amistad que une a ambas escuadras. “Estoy muy feliz de jugar contra la República Dominicana”, comentó Ronald Acuña Jr. “Es uno de los mejores equipos del mundo. Ellos me adoptaron y tengo que estar agradecido por el amor que he sentido. Pero esperamos ganarles hoy. Ese es nuestro objetivo”. Y quizás esto es lo que hace que la rivalidad sea tan exclusivo. Porque es un sentimiento que supera lo superficial. Muchos de estos jugadores crecieron juntos en las fincas de Grandes Ligas.

El capitán de Venezuela, Salvador Pérez, dijo: “Sé que cuando estamos en estos torneos, somos rivales. También sé que este juego es muy anticipado… Es una rivalidad hermosa”.
La verdad es que, durante los días previos al esperado altercado de hoy, no hay un miembro de ambas partes que no se haya deshecho en elogios frente a el rival, aun frente a la presión externa de ‘echarle gasolina’ al choque.
Competencia
— Gran apoyo
La rivalidad entre venezolanos y dominicanos se ha elevado proporcionado de nivel en los últimos abriles, amenazando la que tienen puertorriqueños y dominicanos desde hace abriles. Los fanáticos están respondiendo a gran escalera.
