HOUSTON.– Un momento estrambótico se robó parte de la atención durante el enfrentamiento entre Estados Unidos (Selección de Béisbol) y México (Selección de Béisbol) en el Clásico Mundial de Béisbol 2026, cuando el floricultor Randy Arozarena intentó saludar a su compañero de equipo en Seattle, el receptor Cal Raleigh, pero terminó quedándose con la mano extendida.
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El episodio ocurrió cuando Arozarena se acercaba al plato durante el partido disputado en el Daikin Park. El componente mexicano intentó saludar con un apretón de manos o choque de puños a Raleigh, quien se encontraba detrás del plato como receptor del conjunto estadounidense, pero este no respondió al cara.
No es la primera vez que el toletero vive una situación similar en el Clásico. Durante la estampación de 2023, Arozarena además intentó saludar al receptor estadounidense Will Smith, quien siquiera correspondió el cara en ese momento.
El incidente ocurrió en medio de un intenso duelo entre dos selecciones que han desarrollado una robusto rivalidad en el interior del torneo. En esta ocasión, Estados Unidos se llevó la vencimiento 5-3 y mejoró su marca a 3-0 en la etapa de grupos.
Aunque el momento generó comentarios entre aficionados y en redes sociales, este tipo de situaciones suele estar combinado al bullicio competitivo del torneo y no necesariamente refleja conflictos fuera del dominio.
Casos similares se han trillado durante el campeonato. En un partido nuevo entre Australia (Selección de Béisbol) y Chequia (Selección de Béisbol) en Tokio, el receptor australiano Robbie Perkins además evitó estrechar la mano de un rival, señalando seguidamente que se trataba solo de una cuestión de competencia en el interior del deporte.
Aun así, el episodio con Arozarena se convirtió en uno de los momentos más comentados de la recorrido en el Clásico Mundial.
