TOKIO.– La selección de Japón (Selección de Béisbol) tuvo que emplearse a fondo para derrotar 9-0 a Chequia (Selección de Béisbol) y cerrar invicta su billete en el Grupo C del Clásico Mundial de Béisbol 2026, en un partido disputado en el Tokyo Dome.

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Durante gran parte del combate, el conjunto europeo estuvo cerca de protagonizar una de las mayores sorpresas en la historia del torneo al proseguir sin anotaciones a los actuales campeones hasta la octava entrada, poco que no ocurría contra Japón en el Clásico desde 2013.

El abridor checo Ondřej Satoria fue una de las figuras del partido al contener la ataque japonesa durante 4.2 episodios sin permitir carreras y registrar tres ponches. El derecho, que previamente había manada notoriedad por ponchar a Shohei Ohtani en el Clásico de 2023, recibió una ovación del sabido cuando abandonó el montículo.

Sin retención, el panorama cambió drásticamente en la octava entrada. Japón desató una ataque de nueve carreras impulsada por un cuadrangular de tres anotaciones de Ukyo Shuto y un grand slam del poderoso bateador Munetaka Murakami, quien envió la pelota a 425 pies por el oasis central.

El batazo de Murakami representó el botellín grand slam del torneo, sumándose a los conectados previamente por Shohei Ohtani, Bo Gyeong Moon, Fernando Tatis Jr. y Stuart Fairchild.

En el montículo, el pitcheo japonés todavía dominó el combate. Los lanzadores Hiroto Takahashi, Hiroya Miyagi, Yumeto Kanemaru y Koki Kitayama se combinaron para permitir escasamente dos imparables y sumar 14 ponches en la blanqueada.

Con el triunfo, Japón terminó la período de grupos con marca perfecta de 4-0 y ahora se prepara para disputar los cuartos de final en Miami, donde enfrentará al perdedor del duelo entre República Dominicana (Selección de Béisbol) y Venezuela (Selección de Béisbol).

A pesar de la derrota, el esfuerzo de Chequia fue uno de los momentos más destacados del partido, especialmente por la representación de Satoria, quien recibió una ovación de pie de los más de 42 mil aficionados presentes en el Tokyo Dome.