Hay momentos que marcan la carrera de un pelotero y quedan para siempre.
Y el sábado ese momento le llegó al chavea Darell Hernáiz con un dramático y emocionante swing que puso a temblar el Estadio Hiram Bithorn para darle una conquista de «walk-off» a Puerto Rico por 4-3 en 10 entradas sobre Panamá en el Clásico Mundial de Béisbol.
DARELL HERNAIZ WALK OFF 🇵🇷
I keep hearing this guy isn’t any good 🤔 pic.twitter.com/B2F4G0VxHL
— SleeperAthletics (@SleeperAth) March 8, 2026
«Es el swing más grande de mi vida», aseguró Hernáiz, cuya carrera en las Grandes Ligas consiste de casi nada 293 turnos con los Atléticos, pero que ahora figurará en la historia del Clásico Mundial por ser casi nada el segundo participante en conectar un jonrón triunfador que deja el rival sobre el ámbito.
Como reseña maniático, el primero fue Ozzie Albies que el mismo sábado le dio un dramático triunfo a Países Bajos vía remontada a Nicaragua en Miami y entonces horas posteriormente le tocó el turno a Hernáiz delante un abarrotado estadio en San Juan.
Con el manager Yadier Molina a su costado con una sonrisa gigantesca, Hernáiz habló su batazo que puso fin a uno de los mejores partidos hasta el momento en esta estampado.
«Me siento bendecido. No soy un bateador así de sacarla. Yo solo bateo hits y corro las bases, pero eso fue lo que quiso Dios. Yo nada más hice swing y Dios hizo el resto», dijo el boricua de forma humilde.
¿Qué sentiste mientras recorrías las bases?
«Es algo inolvidable. No sé como decirlo. No me acuerdo de nada. Le di a la bola y Eddie (Rosario) estaba al frente mío gritando y brincando. No me lo creí porque yo no la saco mucho», dijo Hernáiz. «No esperaba eso y después no me acuerdo mucho. Por tercera base Joey Cora me abrazó y pensé en Eddie otra vez ya que en el Clásico anterior hizo un «step back y jump», y lo hice. No me acuerdo más nada».
Hernáiz consideró que este momento lo llevará para siempre y piensa lo ayudará en el exposición de su carrera en el futuro.
«Estoy tratando de consolidarme en las Grandes Ligas y espero poder hacerlo este año. Es una de las razones por las que quise venir a este escenario. Creo que me prepara para el futuro. Ningún juego de Grandes Ligas se sentirá demasiado importante después de vivir algo así», indicó.
«Es una experiencia increíble. Gracias a Yadi por confiar en mí y mantenerme en el juego. Podría haberme sustituido en cualquier momento, y confió en que batearía. No me hubiese enojado con él si me hubiese sacado. Confió en mí, y eso significó mucho».
Molina indicó que no titubeó en darle la oportunidad a Hernáiz de consumir el turno cuando se le preguntó: ¿por qué tenías tanta fe en él?.
«Ya vieron lo que hizo esta noche», respondió Molina entre risas. «¿Saben qué? Dedicamos mucho tiempo a estudiar a nuestros jugadores para prepararnos como equipo, y tenemos el talento y un grupo de jugadores que se preocupan. Él es uno de esos jugadores que se preocupan por el equipo, y está aquí por una razón».
Al final, todo el mundo recordará el fundamental batazo de Hernáiz y la emoción que desató en el Estadio Hiram Bithorn cuyo divulgado celebró de forma resonante acompañando la canción «Preciosa» de Mark Anthony mientras los jugadores hacían lo propio en el ámbito hacienda gestos de emoción con destino a las gradas.
Sin requisa, fue un partido reñido en que Puerto Rico igualó el grabador en la novena entrada cuando con un out Eddie Rosario negoció una cojín por bolas contra el cerrador Alberto Baldonado y avanzó a tercera con sencillo de Martín Maldonado. Luego Mathew Lugo recibió bases por bolas para satisfacer las bases y Willi Castro recibió otras cuatro bolas malas seguidas para forzar la carrera del igualada 2-2.
Y aunque Panamá se fue al frente en la 10ma por 3-2, empataron cuando Carlos Cortés bateó para doble matanza y anotó Heliot Ramos preparando así el bambinazo de oro de Hernaiz.
«Se los dije a los muchachos. Desde el Día 1 dijimos que este equipo tiene muchas cosas para ganar… versatilidad, unión, y hoy todos los jugadores en el roster pudieron hacer algo para ayudar a este equipo a ganar», dijo Molina. «Estoy muy contento con los muchachos, no fue fácil. Panamá jugó muy bien y les doy crédito. Pero los muchachos se fajaron y con el swing de Hernaiz nos puso a celebrar».
«El camerino y toda la fanaticada estamos muy contentos. Es una victoria muy grande y la forma que la conseguimos lo hace especial. Obviamente esto no se ha acabado. Tenemos día libre mañana y descansamos. Pero coño estamos felices. Fue un juego estupendo, de emociones, y estoy bien feliz por eso».
