ADER sugiere reanimar tecnologías y reforzar la infraestructura de transmisión, la seguridad jurídica y la confianza de los inversores
El Asociación Dominicana de Energías Renovables (ADER) Considera que el colapso del sistema eléctrico el 23 de febrero debe encontrarse como una oportunidad para mejorar la flexibilidad del parque de coexistentes, reanimar la disciplina operativa de todas las tecnologías y reforzar la infraestructura de transmisión, preservando al mismo tiempo la seguridad jurídica y la confianza de los inversores que se han comprometido a modernizar la matriz energética franquista.
ADER destaca que el flamante corte militar ha generado un debate necesario sobre la estabilidad de la Sistema eléctrico dominicano, que debe conducir a soluciones efectivas y fundamentarse en hechos técnicos y una correcta recitación de la cronología del evento..
Sostiene que el momento en que comenzó el corte es «importante» porque no coincide con el pico habitual de coexistentes fotovoltaica, que en el sistema eléctrico suele producirse entre el mediodía y primeras horas de la tarde.
Agrega que a esa hora (las 10:00 de la mañana), la energía solar se encuentra en un aumento paulatino, sin picos ni rampas de descenso abruptas.
En ese orden, señala que los datos descartan que el suceso pueda atribuirse a un exceso de inyección renovable o a la desaparición de almacenamiento en proyectos fotovoltaicos existentes.
“Las fuentes de energía renovables operaron de acuerdo con su naturaleza y las normas vigentes, sin haber iniciado el evento ni controlado su evolución”, añade.
Considera que el disección técnico se inclina en dirección a una dinámica diferente: la operación de unidades térmicas de gran escalera, diseñadas para coexistentes colchoneta, con mínimos técnicos elevados y flexibilidad downstream limitada.
En ese contexto, reconoce que es importante registrar el papel de la Víscera Coordinadorque actúa adentro de su mandato técnico y no puede inmediatamente modificar las limitaciones físicas de las centrales térmicas u obligarlas a trabajar por debajo de sus mínimos técnicos seguros.
