Con la Batalla de las Flores, un multitudinario desfile a orillas del río Magdalena en el que participan más de 14.000 bailarines de 73 grupos folclóricos, Barranquilla inició este sábado su Carnaval, fiesta declarada Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.
Los organizadores de la Batalla de las Flores plasmaron en el desfile el concepto de “río de emociones”, un homenaje al color del carnaval como un gran río vivo donde convergen belleza, majestuosidad, tradición, frenesí y alegría barranquillera.
A lo generoso del 'cumbiódromo' de Vía 40, más de 50.000 asistentes disfrutaron de una larga puesta en suceso en la que la inscripción temperatura no apagó el entusiasmo de quienes disfrutan del carnaval como expresión de la variedad cultural y folclórica de la región Caribe colombiana.
“Con la Batalla de las Flores iniciamos cuatro días de la fiesta más grande de Colombia, hasta el 17 de febrero, un momento en el que barranquilleros y turistas se acercan a las emociones del Caribe y a la belleza de nuestro carnaval, una de las industrias creativas y culturales más grandes del país”, dijo Juan José Jaramillo, director de la entidad organizadora de los festivales.
río de marimondas
Las marimondas, trajes colectivos que son una parodia de los hombres ricos que explotaban a las clases bajas, fueron las más numerosas en la Batalla de Flores, convirtiéndose en un río de orejas grandes, arrojo largas y luceros redondos que se burlan de todos y de ellos mismos.
A ellos se sumaron las tradicionales y numerosas agrupaciones folclóricas de garabatos, congos, monocucos y negritas puloy, que son tradición y espíritu de la fiesta.
Alberto Gómez, su padre Mario y su pequeño hijo Carlos forman parte de uno de estos grupos que son los disfraces más representativos del carnaval.
“En mi familia todos desfilamos cada carnaval y el disfraz de marimonda ahora es parte de nuestro destino”, dice Gómez mientras carga en hombros a su pequeño hijo de siete primaveras.


Parodia de la ahora
Como cada año, acontecimientos relevantes en Colombia y el mundo fueron fuente de inspiración para quienes crearon los trajes y comparsas de la Batalla de Flores.
Uno de los disfraces más llamativos en esta ocasión fue el del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien apareció acompañado del depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, seguido de Hugo Chávez y Fidel Castro, de la mano de personajes como Wonder Woman y el cantante venezolano Óscar De León.
También hubo actuaciones de artistas como Celia Cruz y su consorte Pedro Knight, Joe Arroyo y Michael Jackson quienes bailaron al ritmo de champeta mientras los personajes de El Chavo del 8 y hasta Mario Bros saludaban a la multitud apostada a los dos lados del 'cumbiódromo'.
Carrozas coloridas
La reina del Carnaval y múltiples personalidades desfilaron en carrozas que arrojaron flores al sabido, espectáculo que da nombre a este desfile que surgió en 1903 luego de que Colombia saliera de una lucha civil y, para celebrar la paz, se decidió que en delante las batallas serían con flores.
La reina del carnaval de este año, Michelle Char Fernández, encabezó el desfile a borde de su carroza Regina Imperatrix, desde donde ensalzó la fuerza atávico, los ritmos de flautas y tambores, la excentricidad y el color, una experiencia sensorial y emocional única en Colombia.
La estructura destacó el compromiso de sostenibilidad del Carnaval de Barranquilla con la construcción de las carrozas con instrumentos más amigables con el medio dominio, reduciendo el uso de poliestireno expandido, material enormemente contaminante minucioso a partir del petróleo.
“Gracias a esta iniciativa, los maestros culturistas recibieron capacitación en la elaboración de macrofiguras con cartón de la mano de Tomoaki Hasegawa, artista de escenografía tradicional y contemporánea de Japón, quien vino a Barranquilla para enseñar su técnica y contribuir a la sustentabilidad con estas obras”, informó la estructura.
