TOKIO. El estreno de Australia en el Clásico Mundial de Béisbol 2026 tuvo nombre propio: Travis Bazzana.

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El prospecto de los Guardianes y primera selección total del Draft de MLB 2024 conectó un cuadrangular secreto en la séptima entrada para ampliar la superioridad y encaminar a Australia a una trofeo de 3-0 sobre China Taipéi este jueves en el Tokyo Dome.

Bazzana, quien había imaginado este momento durante primaveras, cumplió uno de sus mayores sueños al sobresalir en el ambiente internacional.

“Las dos cosas en las que más pensaba al crecer eran jugar en el Clásico Mundial de Béisbol, especialmente aquí en el Tokyo Dome, y algún día disputar una Serie Mundial en las Grandes Ligas”, expresó el deportista. “Es algo muy especial”.

El batazo del australiano —una confín que superó la cerca del huerto derecho— silenció a la mayoría de los fanáticos presentes en el estadio, que apoyaban con entusiasmo a China Taipéi.

“Fue extraño”, comentó Bazzana con una sonrisa. “Cuando conecté el jonrón esperaba escuchar un gran grito, pero el estadio quedó muy, muy silencioso”.

Perkins rompe el igualada

El audiencia se mantuvo sin anotaciones hasta la finca entrada, cuando el receptor Robbie Perkins rompió el igualada con un jonrón de dos carreras que puso en lo alto a Australia.

Perkins ya había tenido momentos memorables en este estadio: en 2023 conectó un cuadrangular fundamental de tres carreras delante Corea.

“Cada vez que te pones el uniforme de tu país las emociones se intensifican”, señaló Perkins. “Pero intento mantener la calma y recordar que hay un trabajo que hacer. Esto es un esfuerzo de equipo”.

Dominio desde el montículo

Australia se apoyó en una sólida bordado de tres lanzadores zurdos, cada uno con tres entradas sin permitir carreras.

El abridor Alex Wells ponchó a seis bateadores en tres episodios, incluyendo cinco ponches consecutivos, igualando la tercera mejor destello en la historia del Clásico Mundial.

El derecho Jon Kennedy se encargó de cerrar el partido con tres entradas de jubilación y apagó la amenaza en el noveno inning, cuando China Taipéi colocó la carrera del igualada en el plato. Su dimensión de 6 pies y 8 pulgadas fue secreto para atrapar un batazo de regreso al montículo y sellar la trofeo.

“Creo que su altura influyó en el último out”, comentó el dirigente australiano Dave Nilsson. “No muchos jugadores habrían podido levantarse y atrapar esa pelota”.

Un resultado que Australia no considera sorpresa

La trofeo llega delante un rival de parada nivel: China Taipéi es el presente campeón del Premier12 y el equipo número dos del ranking mundial. Sin incautación, en el clubhouse australiano el resultado no se ve como una sorpresa.

“Hemos construido la convicción de que podemos vencer a cualquiera en un solo juego”, afirmó Perkins. “En una temporada de 162 partidos quizá sea distinto, pero en un duelo directo podemos competir con cualquiera”.

Situación complicada para China Taipéi

La derrota coloca a China Taipéi en una situación delicada internamente del congregación. El equipo deberá indisponer a Japón en su próximo partido, un rival reforzado con estrellas de Grandes Ligas.

“El juego de mañana será un gran desafío”, reconoció el dirigente Hao-jiu Tseng. “Japón probablemente sea el mejor equipo, pero daremos todo en el terreno”.

Mientras tanto, Australia continuará su billete en el torneo enfrentando a Chequia en su próximo compromiso.