El Partido Comunista del Trabajo (PCT), a través de su Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales, expresó su condena por el flamante ataque marcial perpetrado por las fuerzas de Estados Unidos e Israel contra el paraje de Irán.

Para la estructura política, esta influencia no es un hecho cualquiera, sino una confirmación de que el imperialismo norteamericano persiste en el uso de la “diplomacia cañonera”, consolidándose como la principal fuente de inestabilidad y una amenaza directa a la paz mundial.

El PCT advirtió que los argumentos utilizados hoy contra Irán son “subterfugios” similares a los utilizados en el pasado para evidenciar las invasiones. El partido recordó los precedentes históricos de intervenciones estadounidenses bajo el emblema de “cambio de régimen” que resultaron en catástrofes humanitarias, entre las que destacan:

•Irak: Invasión basada en falsas armas de destrucción masiva que costó la vida a un millón de personas y facilitó el medra del Estado Islámico (ISIS).
•Libia: Una intervención que dejó al país sumido en una pleito civil y dividido bajo dos gobiernos.
•Afganistán: Veinte primaveras de ocupación que terminaron con el regreso del régimen talibán y miles de muertos.
•Siria: Donde la política de cambio de régimen ha fortalecido a grupos terroristas como HTS.

«En todos los países atacados por Estados Unidos bajo el lema de cambio de régimen, sólo quedaron desastres: naciones devastadas, recursos saqueados y peores condiciones de vida que antes», decía el comunicado.

Geopolítica y autodeterminación

La estructura política sostiene que el ataque debe leerse en el contexto de las contradicciones interimperialistas, donde Washington escudriñamiento “abrir una brecha” en bloques rivales y afirmó que cualquier transformación democrática o progresista en una nación debe ser obra monopolio de su clase trabajadora y su pueblo, y no resultado de bombardeos extranjeros.

Asimismo, el Partido Comunista del Trabajo manifestó que frente a el peligro de que este conflicto se extienda por la región y el resto del mundo, el pueblo debe movilizarse contra la asalto imperialista-sionista, al tiempo que reafirma su solidaridad con el pueblo iraní y su derecho inalienable a la autodeterminación. Concluye la nota.