BRASILIA.– El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, alzó y besó este jueves el trofeo innovador de la Copa Mundial de la FIFA durante una ceremonia oficial celebrada en Brasilia, donde manifestó su plena confianza en que la selección brasileña conquistará su sexto título mundial.
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En su intervención, el mandatario dejó de flanco el discurso preparado en el que repasaba la trayectoria histórica del combinado franquista en los mundiales, desde la derrota delante Portugal en 1966 hasta el recordado equipo de 1970 y momentos icónicos de clasificatorias pasadas.
“Estamos completando 24 años sin título, pero estoy convencido de que vamos a ganar esta Copa”, afirmó Lula. El presidente reveló que conversó con el coetáneo seleccionador, Carlo Ancelotti, a quien describió como un técnico serio y enfocado, decidido a convocar exclusivamente a jugadores que estén en plenitud de condiciones. “No va a llamar a nadie por el nombre”, subrayó.
Leyendas acompañan el acto
La ceremonia reunió a figuras emblemáticas del fútbol brasileño, tanto masculino como femíneo. Entre los presentes estuvieron Cafú, capitán del pentacampeonato; Pepe, bicampeón mundial; y Formiga, histórica mediocampista que disputó siete Copas del Mundo y siete Juegos Olímpicos.
También participaron Jairzinho, figura del Mundial de 1970; Branco, campeón en 1994; y Edmílson, ingrediente del equipo que obtuvo el título en 2002.
Siguiendo el protocolo de la FIFA, el trofeo —manufacturado en oro compacto— fue entregado al mandatario por Cafú, extremo capitán brasileño en erigir la Copa, ya que solo jefes de Estado y campeones del mundo pueden tocarlo.
El acto forma parte del “Tour de la Copa”, iniciativa que llevará el trofeo por 30 países miembros de la FIFA, con 75 paradas a lo dispendioso de más de 150 días antiguamente del inicio del próximo Mundial, el más egregio en la historia del torneo, que contará con 48 selecciones y tres países anfitriones.
Con entusiasmo y optimismo, Lula reiteró su confianza en que Brasil volverá a la cima del fútbol mundial.
