Redacción.- el mundo de aderezo y la música latina está de aflicción tras la crimen del mítico trombonista, compositor e intérprete Willie Antonio Colón, quien falleció este sábado a los 75 primaveras por complicaciones de vigor.

Colón, conocido por su contribución al avance de la salsa como variedad musical, se caracterizó por una carrera que trascendió generaciones y fronteras. A lo liberal de las décadas fusionó ritmos y sonidos con una creatividad que lo colocó entre los artistas influyentes de la música tropical.

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Nació el 28 de abril de 1950 en Nueva York, de padres puertorriqueños, y se crió en el sur del Bronx. Desde pequeño mostró interés por la música, comenzando a tocar la trompeta y luego cambiándola por el trombón, útil que se convertiría en uno de sus símbolos personales.

Cuando tenía 15 primaveras firmó con el inaugural sello musical Fania Records, fundado por Johnny Pacheco y el abogado Jerry Masucci, y a los 17 primaveras grabó su primera producción.

Poco a posteriori, Pacheco recomendó como cantante a un mozo puertorriqueño llamado Héctor Pérez y juntos formaron uno de los dúos musicales más importantes de la historia de la salsa: Willie Colón y Héctor Lavoe.

En 1977, Colón lanzó su primera producción con el panameño Rubén Blades como cantante, titulada “Metido Mano” y en 1979, entreambos produjeron el que aún se considera el disco más trascendental en la historia de la salsa: “Siembra”, libro que incluía temas como “Plásico”, “Buscando guayaba” y “Pedro Navaja”.

El libro fue un éxito monumental al introducir un nuevo fracción de experimentación musical y comentario social en el variedad, con canciones que comentaban sobre la falsedad de las apariencias y el monises, la vida de las clases bajas en una ciudad como Nueva York y el apego. Colón pasó a colaborar con muchos otros artistas a lo liberal de su carrera, aunque además continuó desarrollando su propia imagen y sonido en producciones en solitario, entre ellas “Fantasmas” de 1981, “Corazón Guerrero” de 1982 y “Tiempo Pa' Matar” de 1983, destacándose esta última por incluir un tema de protesta contra la pugna de Vietnam. A fines de la plazo de 1980, Colón ingresó al mundo de la política partidista y en 1994 se postuló en las primarias demócratas para el escaño del distrito 17 del Congreso, y fue derrotado.