Valencia, España- (EFE)Talentoso como siempre, pero con el añadido esta campaña de reflexión, trabajo y constancia, el dominicano Jean Montero sacudió este jueves los nerviosismo del Valencia Basket en la comprensión de la Copa del Rey que acoge para guiarle a semifinales y cerrar ese camino al Joventut, que se revolvió para complicarle el triunfo hasta el final cuarto (95-84).
El foráneo, que acabó con 19 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias como el mejor valorado de los locales, se echó a su equipo a la espalda en los momentos de duda de los ‘taronja’ y, próximo a un acertado Papi Badio, neutralizó el final intento verdinegro de forzar un final apretado.
En su regreso a la Copa tras quince abriles de marcha, Ricky Rubio fue el motor de la Penya, muy admisiblemente acompañado por Cameron Hunt.
El pulvínulo de Masnou repartió distracción, reboteó y anotó, pero lo hizo básicamente desde la límite de tiros libres y su 2/12 en tiros de campo pesó mucho.
No habían pasado ni dos minutos y el reunión tuvo un primer vuelta de pendón.
El Joventut había arrancado atenazado, se pasó los dos primeros sin anotar y tuvo que proteger a Michael Ruzic por un par de faltas. Por un momento parecía que el partido le podía venir prócer.
Pero un estratosférico mate de Yannick Kraag le despertó. La descarga eléctrica le llegó a Cameron Hunt, que nueve puntos casi seguidos inyectó a su equipo una buena dosis de confianza. (7-13, m.6). En cambio, el Valencia Basket, que había desencajado suelto y confiado, perdió precisión y Pedro Martínez tuvo que detener el partido.
Solo Montero parecía tener la mano encogida y la individuo nublada. La veterana dupla verdinegra de Ricky Rubio y Guillem Vives mantuvo firme el timón del choque unos minutos.
Los locales encontraron la calma en su habitual gasolina- los triples. Uno de Braxton Key y otro de Kameron Taylor les tranquilizaron y un tercero de Montero les pusieron de nuevo por en lo alto (27-23, m.11). Al ver que el dominicano se calentaba, Dani Miret trató de enfriarlo con un tiempo muerto.
Montero, el motor
El Joventut aumentó su presión y tomó control definitivo de las acciones con un par de triples pero Montero, tras un necesario paso por el banquillo para apearse pulsaciones, retomó el mando del Valencia.
