SANTO DOMINGO- Los Delfines del Este han estado en las cielo desde inicios del 2025, acarreados por un plan cuyos resultados muestran opulencia cualitativa y numérica, conjugado en una cantera que se funde en la civilización ganadora, inculcada por el equipo técnico, con el preparador José Rodríguez a la persona.
Uno de los grandes responsables del plan desde los inicios, José Rodríguez, pondera el gran conexión de un plan que aporta aproximadamente el cincuenta por ciento de los cetáceos.
“El proyecto ha sido la gran obra maestra de este club”, manifestó Rodríguez, quien entrena figuras como Pedro Espinal, el más sideral zaguero de la LDF.
Enfatizó que la grandes de los Delfines es su convicción de que trabajar en la cojín produce talentos y entrega.
Entre la extensa retahíla de jugadores fabricados en la incubadora, ubicada en Haina, todavía están Isaac Corcino, Johander Bou, Ander Segura, Joselvis Martínez, Sebastián López, Abraham de León, Diego Losada y Ronald Suárez.
El plan preceptor llegó con una brújula muy clara: percibir espacio en cojín a ampliación sobresaliente de jugadores, catapultado por el ojo clínico de los técnicos del club.
“El proyecto ha sido clave para nosotros, ya que el club es el de menor presupuesto de los que estamos en la Liguilla”, afirmó Rodríguez.
Los Delfines viven un momento histórico, porque de ningún modo ocuparon la cima en Liguilla (lideran con diez puntos) en tramo alguno en las seis ediciones.
La convicción de un plan en cojín a civilización en las inferiores y el ojo clínico, hoy catapultan la sapiencia y espíritu vencedor inoculado en los Delfines.
“Nuestra clave es que jugadores y cuerpo técnico creen (convicción de triunfo) en los objetivos. Todos entienden que ganamos a cualquier rival”, señaló Rodríguez, quien perdió por un pelo la final de la Copa LDF (2025) delante Cibao.
