Redacción Deportes, 11 feb (EFE).– Los Seattle Seahawks festejaron anejo a miles de aficionados la conquista del Super Bowl LX, título que obtuvieron tras imponerse 29-13 a los New England Patriots, y dejaron claro que su afán no se detiene en este campeonato.

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La celebración tuvo zona en el Lumen Field, casa del equipo, donde los jugadores presentaron el trofeo Lombardi en presencia de su fiel afecto, conocida como The 12s, en sugerencia al simbólico ludópata número 12 que representan los seguidores del conjunto.

El ala defensiva Leonard Williams tomó la palabra y aseguró que el equipo regresará con la meta de defender la corona. “Este es un lugar especial por cómo apoyan en todo momento. No hemos terminado; volveremos el próximo año”, expresó, mientras mostraba un cinturón conmemorativo del Super Bowl LX.

La ceremonia estuvo acompañada por la canción “We Are the Champions” de Queen, que sonó mientras los campeones ingresaban al dominio de esparcimiento entre papel picado y una ovación masiva.

El preparador Mike Macdonald asimismo se dirigió al notorio con el trofeo en suspensión, destacando la conexión entre el equipo y su afecto. “Esta era nuestra visión. Ustedes nos hacen más fuertes. Somos los campeones”, proclamó.

Uno de los protagonistas fue el mariscal de campo Sam Darnold, quien agradeció la confianza del equipo tras una etapa complicada en su carrera. El quarterback valoró el respaldo de la ordenamiento y de sus compañeros como secreto para alcanzar el título.

El corredor Kenneth Walker III, renombrado Jugador Más Valioso del Super Bowl LX, fue otro de los más aclamados durante el acto. El ludópata destacó la intensidad de los festejos y expresó su satisfacción por el logro corto.

La excursión concluyó con un desfile por las principales calles de Seattle. A lado de autobuses descapotables, los campeones compartieron el trofeo Lombardi con miles de seguidores que esperaron durante horas para celebrar una conquista que ya forma parte de la historia de la franquicia.