El gran día ha llegado: la tan esperada celebración del Super Bowl, el campeonato anual de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) de Estados Unidos. Este año, el enfrentamiento deportivo se jugará entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks, pero asimismo se retraso que la sino puertorriqueña Bad Bunny se presente en el distinguido “Apple Music Halftime Show”.
Bad Bunny, quien en 2020 tuvo una aparición particular en el show liderado por Shakira y Jennifer López, se convierte hoy en el intérprete principal del esperado, polémico y expectante espectáculo de medio tiempo, añadiéndole un sabor particular a esta publicación: “el sabor latino”.
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El intérprete puertorriqueño ha frecuentado todos los récords, incluido ingresar Libro del Año en los Grammy americanos con su disco “DeBÍ TiRAR MáS FOTOS”, convirtiéndose en el primer trabajo íntegramente en castellano en obtener este mayor galardón. Además, se ha consolidado como una de las figuras más representativas de la industria musical completo, tras recuperar su zona como el intérprete más escuchado del mundo en Spotify. Hoy asume una gran responsabilidad: mostrar la riqueza, la corpulencia y el orgullo de los latinos en el marco más gastado del mundo.
La emoción de este Super Bowl va más allá de quienes estarán presentes disfrutando del entretenimiento y el espectáculo de medio tiempo en el Levi's Stadium de Santa Clara, California. Se siente en los medios de comunicación, en las redes sociales, en los portales web, en los aeropuertos y restaurantes, y en el hábitat en normal, convirtiéndose en una emoción particular, ya que por primera vez un intérprete con un repertorio íntegramente en castellano encabeza el interludio musical del evento deportivo y bello más gastado en el mundo.
El impacto de la presentación de Bad Bunny llega a todos los niveles: social, financiero, cultural, bello y deportivo. Es tangible en el movimiento que se ha generado fuera del Super Bowl, creando incluso un engendro llamado “Bunny Bowl”, formado por personas que verán el evento única y exclusivamente para disfrutar de la conducta de Bad Bunny.
Ver a este nuevo puertorriqueño liderar el software más gastado del mundo, en medio de las tensiones políticas que viven los latinos en Estados Unidos, se convierte en poco más que un espectáculo de música, luces y mercadería especiales. Es un válido rugido y una señal de que Bad Bunny no es sólo un intérprete que canta canciones, sino un movimiento que utiliza la música para exponer lo que está mal; un movimiento orgulloso de su origen y de su esencia, y un claro ejemplo de que los hispanos en Estados Unidos no somos sólo una minoría de inmigrantes.
El veterano desafío de Bad Bunny esta sombra
Si proporcionadamente a nivel digital es notoria la exitación que provocó la presentación de Bad Bunny, el intérprete enfrenta un gran desafío: aventajar el récord establecido en 2025 por Kendrick Lamar inmediato a SZA, que actualmente ostenta el título del espectáculo de entretiempo más gastado de la historia, con una audiencia televisiva de 133,5 millones de espectadores.
Asimismo, sondeo convertirse en el software más gastado en YouTube, título que ostentaron Jennifer López y Shakira por su presentación durante la pandemia, en la que Bad Bunny tuvo una aparición particular y que, a la vencimiento, acumula más de 330 millones de reproducciones en la plataforma.
El Super Bowl podrá hallarse a través de Telemundo Puerto Rico, NBC y Peacock, para quienes tengan suscripción, a partir de las 7:30 p.m.
