El Comité Olímpico Dominicano, conjuntamente con las federaciones que lo componen, tienen que ponerse las pilas, con el objetivo a propósito de realizar un papel de primer nivel en el aspecto competitivo, en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Santo Domingo 2026.

Y eso es así, porque el aporte del gobierno de más de 500 millones de pesos para la preparación de sus atletas, no hay excusas válidas que justifiquen una mala diligencia en cancha.

Históricamente, el deporte dominicano ha vivido amargas experiencias por la yerro de fortuna económicos, o la entrega tardía de los mismos, para la preparación de los atletas que asisten a eventos internacionales.

Con los 250 millones entregados ayer, la suma se eleva a un total de 565 para esos mismos fines, una número respetable, aunque aquí, definitivamente se le perdió el respeto al metálico, no importa la cantidad de que se trate.

Un punto importante, es como y sobre que saco se distribuirán los fortuna a las federaciones, que debe hacerse “sin injusticia ni privilegios”, como proclamaba el partido Reformista.

Por menester se deben aplicar reglas claras, siempre de acuerdo a las reales deyección de cada una, para que se tenga la debida equidad.
Esperemos que estos 565 millones que ha aportado el Estado a ayuda de la preparación de los atletas que asistirán a los Juegos SD2026, se reflejen en los resultados finales en la tabla de posición de los países participantes.

RADARES.- Sin ningún tipo de cuestionamientos, la industria del deporte experimenta un crecimiento exponencial, a pesar de las voces agoreras que quieren demostrar lo contrario. Las ventas por publicidad en el Super Bowl del próximo domingo, de tan pronto como 30 segundos por televisión, costará 10 millones de dólares, una número que romperá los récords anteriores.