
Washington.- La delegación Trump ha suficiente el permiso presidencial necesario para la construcción de un Cable de energía submarino que conecta Puerto Rico y República Dominicana.lo que marca un gran paso delante para uno de los proyectos energéticos más ambiciosos del Caribe. Aunque el Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) aún no ha emitido una notificación formal, la Caribbean Transmission Development Company (CTDC) confirmó que ya recibió “sin objeciones” autorizaciones de los Departamentos de Estado y de Defensa de EE.UU. Se demora un anuncio sabido a mediados de febrero.
Según el presidente de la CTDC, Rafael Vélez Domínguez, el anuncio oficial está previsto para 17 de febrero en República Dominicana y se demora que asistan el presidente dominicano Luis Abinader, la gobernadora de Puerto Rico Jenniffer González y representantes del gobierno estadounidense. Si aceptablemente el sitio web del DOE todavía enumera la solicitud de permiso como “pendiente”, Vélez Domínguez dijo que la compañía se está preparando para seguir delante una vez que el proceso federal se complete formalmente, incluida la difusión de órdenes de operación para el cable submarino.
El tesina permitiría la transmisión de hasta 700 megavatios de electricidad en ambas direcciones, fortaleciendo la seguridad energética en los dos territorios. En República Dominicana, el cable se conectaría a una nueva planta de energía a gas natural desarrollada exclusivamente para el tesina, mientras que en Puerto Rico se conectaría a la red eléctrica a través de la subestación de Mayagüez. CTDC aún debe finalizar acuerdos de operación de energía con la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico (AEE), apuntalar contratos de suministro de combustible, obtener aprobaciones ambientales y regulatorias en ambas jurisdicciones y percibir un financiamiento estimado de US$2,500 millones.
CTDC apunta a energizar el cable para enero de 2031. Inicialmente, se demora que el tesina suministre parte de la demanda energética de Puerto Rico, pero en el dilatado plazo además podría solucionar la exportación del supernumerario de energía solar de Puerto Rico a la República Dominicana. Si se completa, la iniciativa se convertiría en la primera interconexión eléctrica en el Caribe, uniéndose a más de 160 enlaces eléctricos transfronterizos similares que ya operan entre Estados Unidos, Canadá y México.
